La reconfiguración del poder en Venezuela avanza con rapidez tras la salida de figuras cercanas al entorno de Nicolás Maduro. Con la destitución del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y la reciente salida del fiscal Tarek William Saab, el mapa interno del chavismo deja ver un núcleo cada vez más reducido, donde dos nombres concentran ahora mismo la atención: Diosdado Cabello y el cancelador Yván Gil.
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En medio de la presión de Estados Unidos y bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, ambos funcionarios se perfilan como figuras clave de un gobierno que intenta mantenerse a flote en un momento en que se habla de transición.
Con estos movimientos, Cabello, actual ministro del Interior y secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, se consolida como el principal operador político dentro del país. Militar de formación y uno de los hombres más cercanos a Hugo Chávez -llegó a ser considerado su posible sucesor-, Logró sobrevivir a múltiples crisis políticas gracias a su influencia sobre las estructuras de seguridad, inteligencia y movilización popular.
Delcy Rodríguez, líder del régimen tras la captura de Maduro. Foto:Archivo X: @delcyrodriguezv
Ahora, lejos de mostrar señales de repliegue, Cabello insiste en su tono confrontativo y, en recientes declaraciones públicas, rechazó versiones sobre un debilitamiento del movimiento. “Creen que el chavismo está de retirada, ¿de retirada? ¿Creen que el chavismo está arrinconado, arrinconado? El chavismo está en las calles dando la cara”, dijo Cabello este lunes en rueda de prensa.
Su capacidad de supervivencia política también se refleja en cómo logra mantener influencia en el medio del reacomodo. La designación de su hija, Daniella Cabello, como ministra de Turismo, así como el nombramiento de su alfil Gustavo González López como ministro de Defensa, evidencian que mantiene su dominio dentro del nuevo esquema de régimen.
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Sin embargo, su figura sigue rodeada de controversia. Estados Unidos lo señala como uno de los líderes del denominado ‘Cartel de los Soles’ y ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por su captura.
Además, versiones periodísticas no confirmadas señalan que habría sido contactado por Washington en medio del operativo que terminó con la captura de Maduro, lo que abre interrogantes sobre su papel en las negociaciones tras bambalinas y las razones por las cuales no fue incluido en esa operación, siendo una ficha tan relevante dentro del chavismo.
En paralelo, Yván Gil se mantiene como la cara visible en el exterior del régimen. Desde la Cancillería, su rol sigue siendo sostener la narrativa internacional del chavismo y preservar alianzas con países como Rusia, China y Colombia.
El embajador Milton Rengifo y el canciller venezolano Yván Gil.
Foto: Redes sociales (X).
La semana pasada, Gil participó en reuniones de alto nivel con Colombia para fortalecer la cooperación bilateral en seguridad, comercio y energía, e impulsó nuevos acuerdos internacionales, incluyendo acercamientos con Catar.
Su permanencia contrasta con la salida de otros altos funcionarios y sugiere una apuesta por mantener la continuidad en la política exterior.
En escenarios multilaterales, es el encargado de defender la legitimidad del chavismo, incluso en medio de cuestionamientos de la comunidad internacional y de organizaciones de derechos humanos, así como de protagonizar episodios polémicos, como sus declaraciones negando la existencia del Tren de Aragua.
CAMILO A. CASTILLO — Subeditor Internacional — X: @camiloandres894
