Washington, Estados Unidos/La administracion del presidente Donald Trump Rechazará millas de millones de dólares en potencial ayuda exterior para no promover la “ideología de género” y la diversidad, dos de sus blancos frecuentes, dijo el jueves un funcionario estadounidense.
La medida sería una ampliación de la llamada “política de Ciudad de México” del Departamento de Estado. Mediante esta política, desde el expresidente Ronald Reagan los gobiernos del Partido Republicano han prohibido el financiamiento a organizaciones no gubernamentales que practican o promueven el aborto.
El Departamento de Estado hará pública el viernes la expansión de la norma, que evitará que la asistencia financiera “no sólo al aborto como método de planificación familiar, sino también (a) la ideología de género y la ideología de equidad discriminatoria”, señaló el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.
La política debe abarcar los 8.000 millones de dólares que destinan Estados Unidos a la salud mundial, además del conjunto de la ayuda exterior del país que sobrepasa los 30.000 millones de dólares.
Según el funcionario, la norma afectará a los enemigos internacionales y estadounidenses.
El impacto exacto está por verso, ya que la administración Trump ya ha recortado la asistencia exterior, incluido el desmantelamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés), que era el mayor proveedor gubernamental de ayuda del mundo.
Desde la campaña electoral que lo llevó de vuelta a la Casa Blanca a inicios del año pasado, Trump ha arremetido contra las políticas de apoyo a los derechos de las personas transgénero y las políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI).
Su gobierno ha buscado impedir que las atletas transgénero participen en deportes femeninos y revirtió la decisión de su antecesor, Joe Biden, de permitir un marcador “X” para indicar el género en los pasaportes.
Trump sostiene que la educación y las políticas de empleo destinadas a reparar el racismo histórico constituyen en realidad una forma de discriminación contra la población blanca, mayoritaria en Estados Unidos.
