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El Ejército israelí ha confirmado la muerte de dos presuntos milicianos del grupo chií libanés Hezbolá en bombardeos contra el sur del Líbano, según un comunicado castrense publicado este martes.
«Ayer lunes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron y eliminaron a terroristas de Hezbolá mientras operaban en un sitio clandestino perteneciente a la organización terrorista Hezbolá en la zona de Nabatieh, en el sur del Líbano», reza el comunicado.
El Centro de Operaciones de Emergencia en el Ministerio de Salud Pública del Líbano informó ayer lunes en un comunicado de que «un ataque del enemigo israelí contra el pueblo de Kfar Roummane, en el distrito de Nabatieh, provocó la caída de dos ciudadanos», sin ofrecer detalles sobre sus identidades.


La acción se produjo después de que un presentador de la televisión de Hezbolá, Al Manar, muriera en otro bombardeo contra el auto en el que viajaba por la ciudad de Tiro, también en el sur del país, según confirmó el propio canal, que le identificó como sheij Ali Noureddine.
También en esa ocasión Israel aseguró que la víctima lideraba un comando local de artillería perteneciente a Hezbolá.
«La actividad llevada a cabo por terroristas de Hezbolá para restaurar el sitio constituye una violación del alto fuego entre Israel y el Líbano y representa una amenaza para el Estado de Israel», concluye la nota del Ejército israelí.
Pese a que Hezbolá dejó de bombardear el norte de Israel, zona a la que lanzaba misiles y drones durante la guerra de 2024, el Gobierno israelí ha ordenado intensificar los ataques en el sur del Líbano con el argumento de que el movimiento chií está intentando rearmarse.
Esta escalada de ataques tiene lugar en un momento en el que el Ejército libanés ha anunciado la finalización de la primera fase del plan de desarme de Hezbolá en cumplimiento con los objetivos del Gobierno de Beirut para lograr la exclusividad de las armas en manos del Estado, unos esfuerzos que Israel considera insuficientes.
EFE
