El mandatario utilizado utilizó una analogía histórica para explicar su razonamiento, registrando las lecciones aprendidas en el Medio Oriente una vez le preguntaron por qué se alineaba con Delcy Rodríguez y no con la ganadora del Nobel de la Paz, María Corina Machado.
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Delcy Rodríguez y Donald Trump Foto:AFP
“Si alguna vez recuerdan un lugar llamado Irak donde despidieron a todos —a la policía, a los generales, a todos— y terminaron siendo ISIS… Bueno, yo lo recuerdo”, afirmó Trump ante los medios.
Con estas palabras, el presidente sugirió que un cambio de mando radical y sin una estructura institucional sólida podría derivar en un vacío de poder peligroso, similar al caos vivido en la región tras la intervención estadounidense.
A pesar de sus dudas estratégicas, Trump se mostró visiblemente complacido por el encuentro mantenido el jueves con Machado. Durante la reunión, la líder venezolana tuvo un gesto simbólico de alto impacto: le entregó su propia medalla del Premio Nobel de la Paz.
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“Me pareció un gesto muy amable. Ella me dijo: ‘Has puesto fin a ocho guerras, y nadie en la historia merece este premio más que tú'”, relató Trump a los periodistas.
Al ser cuestionado sobre por qué aceptaría el galardón de otra persona, el presidente defendió la autenticidad del momento, calificando a Machado como una “mujer muy buena” y subrayando que existe un respeto mutuo profundo.
María Corina Machado hizo referencia al medallón después de entregarle la medalla del Nobel a Trump. Foto:Banco Central de Venezuela / @voceriavzla
Sin embargo, la cortesía contrastan con declaraciones previas del mandatario, donde llegó a sugerir que Machado “carecía del respeto de su pueblo necesario para unificar y dirigir la nación sudamericana”.
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El gesto desató un debate sobre la posible transferencia del galardón, una cuestión que el Comité Nobel zanjó al subrayar que la titularidad del premio no es transferible. “Una medalla puede cambiar de dueño, pero el título de Premio Nobel de la Paz no”, aclaró la institución.
Persiste, sin embargo, la incógnita sobre si la medalla entregada debe considerarse un regalo personal al mandatario republicano o si, por el contrario, debe ser conservada por los Archivos Nacionales de Estados Unidos.
Fuentes de la Casa Blanca confirmaron a medios como USA Today que Trump pretende conservarla, un premio que desde hace tiempo reivindica como propio, al asegurar que ha puesto fin a varias guerras.
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La Constitución estadounidense prohíbe al presidente y a otros funcionarios federales aceptar “cualquier regalo, emolumento, cargo o título” de un gobierno o mandatario extranjero sin el consentimiento del Congreso para evitar corrupción o conflictos de intereses.
En el caso de regalos de particulares o empresas privadas, como sería el caso de la medalla de María Corina Machado, las reglas son más flexibles, con el único límite de que no medien favores oficiales, ya que podría incurrir en soborno.
FELIPE SANTANILLA AYALA
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS
Con información de EFE
