Los esposos Francisco AC y Rossemary CM fueron presentados ante un juez cautelar de Sipe Sipe, imputados por el asesinato del taxista Juan Carlos Gonzáles Rodríguez, quien ordenó –según el abogado de la familia de la víctima, Jimmy Toledo– detención preventiva por seis meses en el penal San Pablo de Quillacollo para el hombre y detención domiciliaria con custodia para la mujer, mientras continúan las investigaciones.
El abogado manifestó que el juez ordenó la detención domiciliaria para la mujer por la existencia de hijos menores de edad y anunció que apelaron la resolución; mientras que la familia de Juan Carlos descartó cualquier vínculo con los imputados. No los conocen.
Sobre el caso, el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina, informó que la aprehensión de la pareja se basó en una investigación cuyos informes periciales de análisis, geolocalización y radiobases ubicaron los celulares de ambos en la zona donde hallaron el cuerpo de Juan Carlos y su vehículo, registraron desplazamientos inusuales sin explicación lógica y confirmaron la existencia de una tercera persona con orden de aprehensión, hermano de Francisco.
En el juzgado estaban familiares de ambas partes; los de Juan Carlos Gonzáles, que piden el esclarecimiento del asesinato y una sentencia para los responsables, y los de los esposos imputados, de los cuales uno manifestó que sus familiares estaban siendo tratados como culpables, situación que afectaba a su entorno, pero evitó dar su versión cuando se le permitió hacerlo.
El crimen de Juan Carlos conmocionó a Cochabamba. Tenía 36 años, era soltero y vivía con su padre, Nicolás Gonzáles, en una vivienda de la zona de Entre Ríos, en Sacaba. Desde el asesinato, el adulto mayor enferma de forma recurrente y hoy esperó el resultado de la audiencia en Sipe Sipe.
La pesadilla para esta familia comenzó el 21 de noviembre de 2024. Esa noche, Juan Carlos salió de su vivienda a bordo de su taxi, afiliado a la empresa Nostalgia de Sacaba. Su última comunicación fue con un compañero de trabajo, en la madrugada del 22, cuando le indicó que se encontraba cerca de la parada de Palca, en Huayllani, a la espera de pasajeros. En esa misma zona, posteriormente, se encontraron su billetera y manchas de sangre.
El 22 de noviembre, vecinos de Parotani, en el Valle Bajo, encontraron el vehículo incendiándose y lograron apagar las llamas arrojando tierra. El auto quedó sin combustible y fue abandonado. El 29 de noviembre, el cuerpo de Juan Carlos fue hallado en el fondo de un barranco, en el camino a Santiváñez.
Hoy, después de un año y dos meses, la Fiscalía y la Policía informaron sobre los avances de la investigación, que apunta como presuntos responsables a tres miembros de una familia; dos fueron presentados hoy ante un juez cautelar y el tercero continúa siendo buscado. Las indagaciones sobre el caso siguen en curso.
