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La comedia va más allá de provocar risas en un stand-up: es una estructura social en la que los comediantes juegan a favor o en contra de las convenciones sociales, como plantea The Idea of Comedy de Jan Walsh Hokenson. Esta dinámica varía según el contexto cultural. En el caso de Led Varela, comediante venezolano con más de diez años de trayectoria, su humor basado en noticias de actualidad y vivencias personales ha gozado de un gran éxito en al menos diez países, con presentaciones en escenarios destacados como el Teatro Gran Rex en Buenos Aires.
Por La Nación
La historia de un inmigrante venezolano que se reinventó
Sus primeros pasos en la comedia surgieron durante su etapa como estudiante en la Universidad Central de Venezuela (UCV), cuando un amigo suyo decidió inscribirse en un micrófono abierto en Caracas.
Al ver su stand-up, Led se animó a participar. Dos semanas después ya estaba inmerso en el mundo de la comedia.
Años después de presentarse en shows que duraron entre cinco y 20 minutos, creó su primer stand-up en solitario. Esto lo obligó a escribir una hora de material y abordar temas más personales, como su extravío en una montaña (El Ávila en Caracas) en 2006 o anécdotas de su padre de origen uruguayo, que hasta la actualidad son frecuentes en sus presentaciones.
“Mi papá me ayuda en mis rutinas. Es un personaje de por sí, simplemente tengo que recordar cosas que él ha dicho o hecho y ya eso me da un punto de partida”, contó Led a LA NACION.
En 2016, Lideró emigrado de Venezuela a México, donde escribió guiones para un programa. Durante su estancia, se dio cuenta de las dificultades de ingresar al mercado humorístico en el país latinoamericano, por lo que decidió que no era una apuesta ganar público mexicano desde cero.
“La audiencia es una cosa que tú cosechas. Entonces, si tú quieres tener público mexicano, tienes que empezar desde cero con ellos”, dijo. “Ahí yo me dije: ‘Vale, déjame ver cuántos comediantes extranjeros triunfaron en el mundo mexicano’ Y no había ninguno en ese momento”.
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