Al menos 90 personas murieron este sábado en una serie de ataques coordinados y perpetrados por grupos separatistas en la provincia de Baluchistánen el suroeste de Pakistáninformación autoridades locales. Entre las víctimas hay al menos 10 miembros de las fuerzas de seguridad, 11 civiles y más de 67 insurgentes.
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Los ataques se produjeron en más de una docena de puntos, incluida Quetta, la capital provincial, y fueron reivindicados por el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), el grupo separatista más activo de la región.
Según un comunicado enviado a la AFPlos rebeldes atacaron instalaciones militares, dependencias policiales y oficinas de la administración civil mediante asaltos armados y atentados suicidas, además de bloquear carreteras para entorpecer la respuesta de las fuerzas de seguridad.
La ofensiva ocurrió apenas un día después de que el ejército paquistaní anunció la muerte de 41 insurgentes en operativos de seguridad en la misma provincia.
Un alto funcionario de seguridad, que habló bajo condición de anonimato con AFPseñaló que los enfrentamientos posteriores a los ataques dejaron 58 rebeldes muertos y varios agentes heridos.
Paramédicos trasladan a un hombre herido a un hospital de Quetta. Foto:AFP
También confirmó que los ataques causaron víctimas civiles, entre ellas cinco miembros de una misma familia -una mujer y tres niños incluidos- en los alrededores de la ciudad portuaria de Gwadar.
Desde Islamabad -capital del país-, una fuente militar confirmó la magnitud de la ofensiva, aunque calificó los ataques como “coordinados pero mal ejecutados” debido a lo que describió como deficiencias en la planificación de los insurgentes. Aun así, fuentes policiales advirtieron que la situación seguía siendo inestable en algunas zonas.
Por su parte, el primer ministro Shehbaz Sharif elogió la actuación de las fuerzas de seguridad y aseguró que el gobierno continuará “la guerra contra el terrorismo hasta su completa erradicación”.
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En Quetta, el ambiente era de máxima tensión. Periodistas de la AFP reportaron varias explosiones, calles desiertas y comercios cerrados mientras se desplegaban fuerzas de seguridad en distintos barrios.
“La policía nos apunta con sus armas y nos ordena irnos. ¿Qué se supone que hagamos?”relató Abdul Wali, un residente de 38 años que intentaba cruzar la ciudad para visitar a su madre hospitalizada.
Baluchistán es la provincia más pobre de Pakistán, pese a contar con importantes reservas de minerales e hidrocarburos, explotados en gran parte por empresas chinas. Desde hace décadas, la región es escenario de una insurgencia separatista que denuncia la marginación política y económica por parte del Estado central.
Familiares lloran la muerte de un familiar en un ataque perpetrado por separatistas baluchis. Foto:AFP
En los últimos años, los ataques se han intensificado y han tenido como blanco tanto a trabajadores paquistaníes provenientes de otras provincias como a proyectos energéticos y empresas extranjeras. Solo en 2024, el conflicto dejó más de 1.600 muertos -casi la mitad soldados y policías-, Según el Centro de Investigación y Estudios de Seguridad de Islamabad.
Con información AFP
