Entre el 24 y el 26 de diciembre, numerosos venezolanos se percataron de que la conectividad Internet Estaba más lenta de lo normal, especialmente en portales del Estado. Una investigacion del medio independiente La Gran Aldea reveló qué ocurrió durante esos días.
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Según el reportaje, el Gobierno venezolano llevó a cabo una operación tecnológica denominada “Bóveda de Cristal”, cuyo objetivo sería unificar las bases de datos de los ciudadanos, extrayéndolas del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), la banca pública (Banco de Venezuela) y el Sistema Patria (una especie de mecanismo de control digital).
La investigación detallada que se produjo una migración masiva y coordinada de servidores estatales. Expertos consultados por La Gran Aldea explicaron que detectan picos anómalos de actividad, procesos de reindexación de bases de datos y latencia selectiva en portales oficiales, precisamente en días de bajo uso ciudadano debido al asueto navideño.
El medio asegura que el objetivo final sería controlar cada paso y movimiento de los venezolanos, tanto dentro como fuera del país: saber en qué comercios pagan un café, en qué tiendas compran o con quiénes se reúnen, todo en tiempo real.
Nicolás Maduro en una manifestación con sus seguidores. Foto:AFP
Durante esos días, algunos usuarios atribuyeron la lentitud de los portales a fallas generales en los servicios de internet.
Sin embargo, la investigación sostiene que esta reconfiguración marca un cambio estructural en la forma en que el régimen administra la identidad ciudadana. Hasta entonces, organismos como el Saime, la banca pública y el Sistema Patria operaban como plataformas separadas, que solo se cruzaban de manera parcial.
La nueva arquitectura eliminaría esa fragmentación y crearía un nodo central capaz de validar, cruzar y actualizar datos de forma automática.
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En la práctica, esto permitiría al Estado bloquear o inhabilitar la identidad civil de cualquier ciudadano desde un solo sistema, sin necesidad de procesos judiciales ni trámites administrativos tradicionales.
En la vida cotidiana, el escenario podría traducirse en la generación de una señal catalogada como “irregular”, que activa de inmediato el bloqueo de cuentas y la ejecución de medidas administrativas o judiciales.
Otro de los hallazgos mencionados en la investigación es la integración de protocolos de la banca pública. que obligan a registrar el código IMEI de los teléfonos móviles, así como la geolocalización exacta del usuario en cada transacción.
El cruce de esta información con otros registros permitirá asociar movimientos financieros con ubicaciones físicas en tiempo real y detectar coincidencias geográficas entre personas consideradas de interés, sin necesidad de vigilancia física directa.
Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, Venezuela. Foto:EFE/MIGUEL GUTIÉRREZ
“Con la nueva centralización pueden impedir que compres gasolina, pagues servicios básicos o ingreses a un hospital público simplemente apagando tu identificación en el nodo central. Es, en los hechos, un interruptor de ciudadanía”enfatiza la investigación.
Para los venezolanos en el exterior, el sistema también permitiría seguimiento a partir de datos migratorios y bancarios.
Al verificar que un ciudadano no se encuentra en el país, el Estado podría proceder a la suspensión de cuentas, la toma de bienes o la imposibilidad de enviar dinero a Venezuela.
Hasta el momento, no ha habido pronunciamientos oficiales del Gobierno venezolano sobre estas denuncias, aunque La Gran Aldea asegura que la información proviene de fuentes fidedignas.
