Tras las económicas lanzadas ayer por el presidente Rodrigo Paz, respecto al retiro de la subvención, la Asociación de Surtidores (Asosur) se declaró medidas en estado de emergencia, mientras que los propietarios de cisternas van al paro indefinido y anuncian la suspensión de la distribución de combustibles.
A través de un comunicado, la Asosur se declaró en “estado de emergencia” ante el incremento de precios y la “imposición de márgenes y comisiones insostenibles e irreales” para la gasolina especial, diésel oil y gas natural vehicular.
“Esta situación se agrava por el incremento significativo del capital de operación y administración requerido para la adquisición de combustible, imposibilitando a las estaciones de servicio a poder operar”, reza el comunicado.
El sector también dejó en claro que, en tanto no se esclarezcan nuevos márgenes y comisiones que “reflejen la realidad económica actual”, no se encuentran en condiciones de renovar sus licencias de operación.
En medio de este panorama, la dirigencia de la Asosur solicitó al Gobierno una “reunión de emergencia” con miras a fijar nuevos márgenes de operación.
