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Desde el Palacio de Miraflores, Delcy Rodríguez ofreció un discurso la noche del lunes 23 de febrero en el que defendió la recién aprobada Ley de Amnistía, pero también lanzó advertencias sobre presuntas influencias externas que, según ella, estarían interpretando de forma malintencionada el proceso y podrían intentar desestabilizarlo.
Por: lapatilla.com
En su intervención, Rodríguez afirmó que saludaba la ley como parte de un proceso de convivencia democrática y exhortó a los venezolanos en el exterior a sumarse a un proceso de «sanación del odio».
«Los brazos del pueblo de Venezuela están abiertos para quienes quieran regresar en este proceso de sanación del odio», dijo el líder del régimen chavista.
Sin embargo, al mismo tiempo, Delcy aseguró tener “conocimiento de algunos sectores que no están dando lectura correcta” a lo que ocurre en el país, señalando que algunos actores interpretan el proceso de amnistía desde «una derrota político-partidista». Según su versión, estos sectores —que no identificados por nombre, pero que en Estados Unidos y Europa se encuentran los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González, respectivamente—, estarían midiendo la situación con criterios contrarios al proyecto oficial de convivencia.
Rodríguez también anticipó que, en su “debida oportunidad”, haría públicos planos de actores internacionales que, desde “un lujoso hotel en los Estados Unidos o en Europa”, supuestamente pretenderían «descarrilar este proceso» o «perturbar la paz en Venezuela».
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Instó a que sea «el pueblo venezolano quien juzgue» estas acciones, y subrayó la necesidad de «cuidar» lo que describió como un proceso de «construcción nacional».
«Y ahí sí yo digo: no repetición. Y ahí sí yo llamo a una justicia genuina y verdadera porque ya basta, ya basta. Este proceso (…) hay que cuidarlo», expresó.
El discurso recoge dos líneas: una de acercamiento político y otra de alerta contra supuestas interferencias foráneas. Observadores y grupos de derechos humanos han señalado que la aplicación efectiva de la ley todavía enfrenta desafíos, incluyendo debates sobre quiénes realmente benefician y qué mecanismos se han establecido para garantizar libertades y justicia.
Mientras el chavismo describe la Ley de Amnistía como un paso hacia «la paz y la reconciliación», sectores de la oposición han manifestado que la medida ha tenido un impacto limitado.
Este mensaje se produce en un contexto de amplios debates sobre la situación política venezolana, luego de que Nicolás Maduro terminara arrestado junto con su esposa Cilia Flores, en un operativo militar de EEUU, ejecutado la madrugada del 3 de enero en Caracas.
