El Gobierno anuncia millonarias compras de medicamentos, pero en hospitales persisten filas, reclamos y falta de atención. La crisis en salud continúa
El Gobierno saca pecho y habla de millonarios desembolsos y préstamos para la compra masiva de medicamentos desde agosto. Pero en hospitales y centros de salud, las filas y los reclamos por falta de atención y medicamentos siguen creciendo.
Ha quedado demostrado, hasta la saciedad, que los parches no solucionan problemas estructurales. Las improvisaciones, para un Gobierno que ha tenido tiempo suficiente para presentar un plan sólido, no pueden seguir siendo aceptadas. Erradicar la corrupción conquistada en el sistema de Salud, modernizar la infraestructura y devolver la dignidad a los ecuatorianos no debería seguir siendo una promesa pendiente.
El tiempo de espera se agotó. Corresponde a las autoridades evaluar el impacto de su gestión y asumir las consecuencias políticas que de ella se deriven. Mientras tanto, la pregunta sigue abierta: ¿pueden los responsables permanecer indiferentes cuando, a diario, los pacientes lloran por atención digna, algunos agonizan y otros mueren por la falta de un derecho que el Estado no logra garantizar?
