El mismo día en que el vicepresidente Edmand Lara ofreció una señal de reconciliación al presidente Rodrigo Paz, el segundo mandatario abrió un nuevo frente de confrontación dentro del oficialismo al protagonizar un cruce de amenazas y acusaciones con el diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Ricardo Rada.
El conflicto, según ERBOL, estalló luego de que Rada observara a Lara ya su esposa, la diputada Diana Romero, de incurrir en presuntos actos de corrupción, al cobrar sueldos del Estado sin cumplir funciones legislativas. Según el legislador cruceño, ambos habrían percibido recursos públicos sin justificar su trabajo parlamentario.
La reacción del vicepresidente se produjo después de que su esposa sufriera una aparente descompensación de salud y fuera evacuada a una clínica en Santa Cruz, ciudad donde participaba de una reunión parlamentaria. En ese contexto, Lara pronunció un discurso amenazante contra Rada, a quien responsabilizó por el estado de salud de la diputada Romero.
Lara anunció el inicio de acciones legales y lanzó una advertencia directa: dijo que estaba dispuesto a enfrentarlo “cara a cara” y, de ser necesario, “de hombre a hombre”, afirmando que le “enseñaría a Ricardo Rada Ceballos a respetar a una mujer”.
Asimismo, acusó a Rada de actuar con cobardía y sostuvo que su esposa no incurre en nepotismo, ya que fue elegida democráticamente por Santa Cruz y cumplió con todos los requisitos legales para postular. Aclaró que el vínculo conyugal no constituye delito alguno.
La diputada Diana Romero también advirtió con iniciar acciones legales por un presunto caso de acoso político. Frente a ello, la Rada emitió un comunicado público en el que tal intención empresarial y reafirmó su compromiso con la ética, la no violencia y la fiscalización, e insistió en denunciar hechos de corrupción o el mal uso de la confianza ciudadana en la Asamblea Legislativa.
