La estrella de Los Angeles Lakers, Luka Doncic, está en duda por dolor en la vista para el enfrentamiento del jueves contra los Phoenix Suns en el Footprint Center. La designación llega mientras el máximo anotador de la liga enfrenta un intenso escrutinio nacional con respecto a su comportamiento en la cancha y su defensa en transición.
Si Doncic pierde tiempo, el entrenador en jefe JJ Redick dependerá más de LeBron James y Austin Reaves para gestionar la ofensiva. El base, que promedia 32,5 puntos, el máximo de la liga, junto con 8,6 asistencias, recientemente registró 38 minutos y anotó 22 puntos en la derrota del martes por 110-109 ante Orlando.
Creciente frustración en Los Ángeles
A pesar de tener un récord de 34-23, los Lakers están navegando por una ola de presión externa dirigida a su principal manejador del balón. Tras la estrecha derrota ante el Magic, exjugadores y analistas cuestionaron públicamente el liderazgo de Doncic, destacando específicamente sus frecuentes interacciones con los árbitros y su aparente falta de urgencia en defensa.
El ex entrenador del año de la NBA, Sam Mitchell, expresó estas preocupaciones durante una transmisión reciente, sugiriendo que el estilo de juego de Doncic aliena activamente al resto de la plantilla.
“¿Quién realmente quiere jugar con Luka?” Dijo Mitchell. “Déjame preguntarte esto: si eres un jugador joven que quiere correr, cortar, moverse y competir en ambos extremos de la cancha, ¿cómo te sentirás cuando tu mejor jugador, tu jugador estrella, el tipo que tiene todo el jugo, no juegue a la defensiva? Y no se le diga nada”.
Los Lakers adquirieron a Doncic de los Dallas Mavericks en febrero de 2025 en un acuerdo exitoso por Anthony Davis. Si bien su producción ofensiva sigue siendo de élite, los críticos sostienen que sus arrebatos emocionales y lapsos defensivos están obstaculizando activamente las aspiraciones a largo plazo del equipo.
