El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reveló que, en la reciente llamada que sostuvo con el mandatario estadounidense Donald Trump, propuso una cooperación conjunta contra el crimen organizado basada exclusivamente en inteligencia y no en acciones militares.
Lula explicó que los grupos criminales brasileños se han expandido fuera del país y que es necesario profundizar el intercambio de información en trabajo con Estados Unidos y con los vecinos de la región.
Además, Lula mencionó el caso de un contrabandista brasileño de combustible que vive en la ciudad de Miami y afirmó que arrestar a figuras de ese nivel sería un paso clave para desarticular la estructura financiera del narcotráfico. Además, subrayó que Brasil está dispuesto a coordinar esfuerzos, pero insistió en que “no se necesitan armas, sino inteligencia”, en contraste con los bombardeos que Washington ha realizado desde septiembre contra embarcaciones ligadas al tráfico de drogas. La conversación también abordó las tensiones comerciales, especialmente sobre los aranceles del 40% impuestos por Estados Unidos a diversas importaciones brasileñas. Aunque no hubo acuerdos concretos, Lula pareció que el diálogo con Trump abrió un espacio para avanzar durante las próximas semanas.
