El 13 de enero de 1985 el diario OPINIÓN publicó su primera edición en tamaño estándar, y durante sus más de cuatro décadas de existencia este medio de comunicación impreso fue creciendo tanto en contenido como en calidad, gracias a un equipo comprometido de periodistas, fotoperiodistas, gráficos y personal administrativo.
El diario OPINIÓN, que este martes 13 de enero celebra 41 años de trabajo, nació como parte de la Cooperativa Boliviana de Cemento, Industrias y Servicios (COBOCE Ltda.) con la misión de “democratizar” la información y convertirse en un referente de periodismo de investigación en Cochabamba y Bolivia.
OPINIÓN inició su trayectoria como órgano de prensa de circulación nacional, con Edwin Tapia Frontanilla como su primer director, Federico Sabat Lara en la codirección, Óscar Terrazas Ayala como jefe de redacción y Alfonso Rojas Moncayo como cargo de la administración.
La primera edición contenía 44 páginas de noticias locales e internacionales. Incluye comentarios de columnistas como José Gordillo, Hugo Gonzales Rioja, Adolfo Mendoza Leigue, Osvaldo Terrazas y José Gramunt de Moragas.
Durante la inauguración del periódico, el director Edwin Tapia Frontanilla hizo la siguiente reflexión: “No basta informar, debemos recoger ideas y sentimientos del pueblo”.
En la primera edición de OPINIÓN, alrededor de 100 empresas e instituciones felicitaron al naciente periódico.
Cuando se publicaron los primeros números del flamante diario, no faltaron los escépticos que presagiaron que OPINIÓN tendría, en el mejor de los casos, una vida de tres meses; Sin embargo, contra esos pronósticos pesimistas, este medio de comunicación, referente en la región y nivel nacional, está presente en las familias del país desde hace 41 años.
Una de las virtudes del diario OPINIÓN es que fundamenta su trabajo cotidiano en los valores del cooperativismo como la justicia social, la justa distribución de la riqueza y la generación de fuentes de trabajo.
En el plano estrictamente periodístico, OPINIÓN nació con el desafío de llevar a sus lectores información rigurosamente verificada, plural y, sobre todo, permitiéndole a la población hacer conocer su opinión.
Se buscó aportar con un medio de comunicación alternativo, pluralista y de práctica profesional, basado en la ética y en el compromiso de su gente para satisfacer la demanda de sus lectores.
La línea fundacional del diario fue presentada como una Misión, en el primer número, por Edwin Tapia Frontanilla, que representa la filosofía periodística, que ha tenido continuidad en el tiempo.
Tapia Frontanilla decía en algunos acápites, que OPINIÓN “es una nueva estructura que contribuirá a la cultura del pueblo mediante la difusión de las noticias de cada día y de los avances de la filosofía, de la ciencia, del arte, de la técnica con el mayor grado de entereza y autenticidad posible”.
Hoy, a 41 años de su fundación, el diario OPINIÓN es fiel a estos principios, gracias al aporte de los trabajadores de esta casa periodística.
Lo que se destaca en OPINIÓN es que los periodistas “adoptan criterios de valoración tanto en la calidad como en su contenido, tratando de atender los intereses de los lectores, en una labor que se realiza día a día y que intenta no caer en la rutina”, según una cita del libro “La huella de OPINIÓN”.
Y, en ese sentido, OPINIÓN ha dado una amplia cobertura a los acontecimientos más importantes que ha vivido el país y el mundo en los últimos 41 años.
Entre estas coberturas se pueden citar la caída del Muro de Berlín (1989), el terremoto de Aiquile (1998) y el atentado contra las Torres Gemelas (2001), entre otras.
Lo que se debe destacar, también, es que el diario OPINIÓN fue creado con aportes económicos modestos y ha transitado por momentos difíciles, pero al mismo tiempo sus logros le han permitido renovarse para seguir adelante, adecuándose a los cambios históricos y tecnológicos que han venido sucediendo en los últimos 40 años.
ATENTADO
Durante las cuatro décadas de trabajo, el diario OPINIÓN se mantuvo firme a sus principios y convicciones, incluso ante acciones de amedrentamiento como la acontecida en la madrugada del viernes 5 de junio de 1987, cuando criminales a bordo de un vehículo lanzaron una granada a sus instalaciones.
Aunque se señalaron a algunos grupos (debido a investigaciones que el diario había publicado), nunca se aclaró el hecho. Y si bien el atentado destruyó la puerta de ingreso y dañó los ambientes aledaños, no llegó a lesionar a ninguna persona, ni a disminuir el compromiso de sus periodistas y directivos con sus lectores.
