La actriz Jennifer Runyon murió el viernes a los 65 años tras una batalla de seis meses contra el cáncer. Runyon, conocida por sus papeles en cine y televisión de los años 80, falleció rodeada de su familia, según declaraciones difundidas por sus representantes y familiares el domingo.
El portavoz de Runyon confirmó el diagnóstico de cáncer y aclaró la causa exacta de la muerte después de que los informes iniciales del fin de semana citaran una enfermedad no especificada. El anuncio formal provocó respuestas inmediatas en toda la industria del entretenimiento, y ex colegas y familiares corroboraron el cronograma de seis meses de deterioro de su salud.
“La noche del viernes pasado falleció nuestra querida Jennifer, fue un largo y arduo viaje que terminó con ella rodeada de su familia”, expresaron sus familiares en las redes sociales. La publicación señaló que “siempre será recordada por su amor a la vida y su devoción a su familia y amigos”.
La hija de Runyon, Bayley Corman, publicó un homenaje público que decía: “Todas las mejores partes de mí vinieron de ti. Daría cualquier cosa por un día más juntos”. La también actriz Erin Murphy también se refirió al fallecimiento y afirmó que su amiga murió después de una breve batalla contra la enfermedad.
Runyon obtuvo reconocimiento internacional en 1984 por su papel secundario como estudiante universitaria en la comedia “Ghostbusters”, junto a Bill Murray. Durante el mismo año, consiguió el papel de Gwendolyn Pierce en la primera temporada de la comedia “Charles in Charge”.
Sus créditos posteriores incluyeron la película para televisión “A Very Brady Christmas” y apariciones en programas como “Quantum Leap” y “Murder, She Wrote”. Le sobreviven su esposo, Todd Corman, y sus dos hijos.
