Remberto Vargas Flores pasará los próximos 30 años en prisión por matar a su hija, un bebé de un mes de nacida.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, Rolando Vera, informó que el acusado admitió el crimen y se sometió a un juicio abreviado. El fin de semana, la Justicia lo sentenció por infanticidio a la pena máxima, sin derecho a indulto, en el penal de El Abra.
La Fiscalía informó que encontraron a la bebé sin vida la madrugada del viernes, cerca de las 03:00, dentro de un vehículo.
El fiscal de materia, Edson Orellana, señaló que los padres se encontraron y que la madre estaba con la niña. Ambos se dirigieron a un alojamiento en Sipe Sipe, municipio del Valle Bajo, donde consumieron bebidas alcohólicas. En un momento, la madre salió de la habitación y, al regresar, encontró a su hija con espuma en la boca.
Intentaron trasladarla a un centro médico; Sin embargo, durante el trayecto la mujer advirtió que el conductor no se dirigía a un hospital. Entonces descendió del vehículo para pedir ayuda, pero el hombre huyó con el bebé. La niña murió por asfixia, ya que le obstruyeron la nariz y la boca, lo que le impidió hasta respirar sin oxígeno. Remberto tenía otra familia. El bebé, a quien le quitó la vida, era fruto de una relación extramarital.
Este constituye el primer caso de infanticidio en Cochabamba en lo que va del año y el cuarto a nivel nacional.
