En el marco de la guerra en Medio Oriente, que provocó el cierre de aeropuertos en la región a la par de un aumento en el precio del barril de petróleo, el sector aeronáutico pasa por su peor momento desde la pandemia de Covid-19. En ese contexto, Delta, United y American Airlines, las principales aerolíneas estadounidenses ya especulan con escenarios en los que el barril de petróleo sobrepasa los 170 dólares y prevén la posibilidad de tener que aumentar el precio de sus pasajes.
La información surge de un estudio del periódico londinense Tiempos financierosque calculó que, a cuatro semanas del inicio de la guerra en Irán, las 20 mayores aerolíneas que cotizan en bolsa perdieron alrededor de 53.000 millones de dólares en capitalización bursátil.
Los vuelos cancelados y aeropuertos cerrados producto del conflicto en Medio Oriente son sólo una parte del problema. El otro es la suba en los precios del combustible que, según los expertos, suele ser el segundo mayor pasivo en los balances de las empresasdespués de los costos laborales.
Las primeras en sufrir las consecuencias del conflicto fueron las aerolíneas low-cost. La húngara Aire Wizzpor ejemplo, transitaba un plan de expansión antes de la guerra. Sin embargo, días atrás recibió una ola “agresiva” de ventas en corto tras anunciar que el conflicto prácticamente anularía sus beneficios este año.
En ese sentido, los directores de Delta, United y American Airlinestres de las mayores aerolíneas estadounidenses, ya sostuvieron que están analizando escenarios en los que el petróleo llegue a superar los 170 dólares por barril. El motivo: un mercado en el que los precios del combustible se disparan ante el riesgo de escasez de producto de la guerra.
Al respecto, el consejero delegado de United, Scott Kirbyexplicó que la tubería “se ha fijado el objetivo de compensar por completo el aumento del precio del combustible”. Sin embargo, para alcanzar esa meta Haría falta un incremento del 8,5% por asiento.
Según se indicó, ante el panorama de incertidumbre en los precios, los pasajeros prefirieron anticiparse y comenzaron a reservar sus vuelos con gran antelación, lo que provocó que en los últimos días todas las aerolíneas del mundo registraron una venta de record de billetes.
United no fue la excepción. Según Kirby, “las primeras 10 semanas de 2026 fueron las más intensas en la historia de la tobogán en términos de reservas”. Según se indicó, la fuerte demanda sugiere que Delta podría ser capaz de subir los precios “sin perder demasiados clientes”.
En tanto, otra es la situación en Europa. El consejero delegado de la low cost irlandesa RyanairMichael O’Leary, minimizó la posibilidad de cambios inmediatos, convencido de que serían necesarios solo si la suba de precios se extiende hasta el verano, “durante seis meses”, misma posición que adoptaron en Air France-KLM, Lufthansa y EasyJet.
Por otro lado, algunos analistas sostienen que las compañías europeas podrían incluso llegar a “beneficiarse” del cierre de los hubs de Medio Oriente, con el tráfico desde Asia necesariamente redirigido hacia los aeropuertos del Viejo Continente.
Sin embargo, plantean el gran desafío económico que implicará redireccionar a millones de pasajeros y mercancías.
