Alberto Trentini y Mario Burlòlos dos ciudadanos italianos que fueron liberados este lunes 12 de enero tras pasar más de un año detenidos en Venezuela, regresaron a Roma en la madrugada del martes.
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A diferencia de otros europeos excarcelados recientemente, los dos italianos rompieron el silencio y ofrecieron detalles de su cautiverio. Ambos fueron arrestados sin explicación en noviembre de 2024, en controles distintos y con pocos días de diferencia: Burlò el 10 y Trentini el 15.
Nunca se les presentaron cargos, no tuvieron acceso a un abogado y el cónsul italiano solo pudo verlos seis meses después. En Italia, su caso fue interpretado como una maniobra del régimen de Nicolás Maduro para presionar al gobierno de Roma.
Rodeo I, cárcel en Venezuela Foto:Cortesía: OVP
Los dos fueron excluidos en la prisión de El Rodeo I, en Guatire, donde permanecen detenidos presos políticos. Estaban en celdas casi a oscuras, donde solo se podía dar seis pasos. Cada día eran despertados a las 5:30 de la mañana para el conteo, con nombre, apellido y nacionalidad, según Burlò, de 52 años.
El crudo relato de lo que vivieron los italianos en Venezuela
Burlò, empresario turinés, no ocultó la dureza de la experiencia cuando habló en entrevista con El País: “No hemos sufrido torturas físicas, pero sí psicológicas. Como no hablar con mis hijos durante un año. La primera llamada la hice después de 11 meses y medio. He tenido miedo de que me mataran”.
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La comida siempre era la misma: arepas de maíz que pasaban por una ranura en la puerta, según Burlò, aunque Trentini señaló que “era suficiente”. Solo tenían una hora diaria de patio, cinco días a la semana.y no podía recibir visitas familiares.
‘Éramos menos que los perros’
Las condiciones sanitarias fueron descritas como extremas. Había una letrina en el mismo pavimento donde dormían, los guardias solo pasaban dos veces al día con agua. Por eso, Burlò una vez le dijo a los guardias: “Hasta los perros tienen necesidades cotidianas; nosotros éramos menos que los perros”.
Familiares piden la libertad de los presos políticos Foto:AFP
Lo peor de sus jornadas llegaba durante las noches, dijo Burlò “Había guardias con el rostro cubierto por pasamontañas. Usaban alias y uno se hacía llamar Hitler”. La única ventana con el mundo exterior era la televisión chavista el martes, el jueves, el viernes y el sábado.
“Perdió 30 kiloss, pero no me importa, lo importante es haber regresado y volver a abrazar a mis hijos”, afirmó Burlò, quien calificó su detención como un secuestro.Digamos que he estado secuestrado, como por desgracia muchísimos extranjeros que aún siguen allí, en condiciones bastante inhumanas”.
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Trentini, por su parte, evitó declaraciones y difundió un mensaje escrito tras su liberación: “Somos muy felices, pero nuestra felicidad ha tenido un precio altísimo. No se pueden borrar los sufrimientos de estos 423 días interminables”. También reconoció que el apoyo de Burlò como su amigo fue clave para resistir el encierro. “Nos conocimos en la hora de patio y desde ese momento hicimos amistad. Mario tiene un carácter más extrovertido y me ayudaba a mantener alta la moral”, admitió.
Familiares de reclusos esperan noticias sobre la liberación de presos fuera de la cárcel El Rodeo I. Foto:AFP
La liberación se produjo de manera sorpresiva. La noche previa, ambos fueron sacados de sus celdas, rapados y entregados a funcionarios diplomáticos. Según el Ministerio de Exteriores de Italia, 42 ciudadanos italianos siguen detenidos en Venezuela24 de ellos por motivos políticos.
María Paula Rodríguez Rozo
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS
