El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el martes que Irán entregó un “regalo muy grande” relacionado con el petróleo y el gas, sin ofrecer detalles.
Ese “regalo” es una prueba de la predisposición de la nueva dirigencia iraní a llegar a un acuerdo, aseguró Trump.
Teherán ha negado ser parte de cualquier conversación para poner fin a la guerra, que ya entra en su cuarta semana y ha perturbado el suministro mundial de petróleo que pasa por el estrecho estratégico de Ormuz.
“Ayer hicieron algo que, en realidad, fue asombroso. Nos dieron un regalo y el regalo llegó hoy. Y fue un regalo muy grande, por un valor enorme de dinero”, dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
“Eso significó una cosa para mí: estamos tratando con la gente adecuada”, insistió.
Hablando en la ceremonia de juramentación del nuevo secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, Trump dijo que el “regalo” era “muy significativo” y añadió que estaba “relacionado con el petróleo y el gas”.
Cuando se le preguntó si estaba relacionado con su exigencia de que Irán reabriera el estrecho de Ormuz al tráfico de petróleo, Trump respondió: “Sí, estaba relacionado con el flujo y con el estrecho”.
El presidente estadounidense añadió que el “regalo” no estaba relacionado con el programa nuclear de Irán, pero repitió su afirmación de que la parte iraní ya “aceptó que nunca tendrá un arma nuclear”.
Trump aún no ha revelado con quién está negociando Estados Unidos en Teherán.
El republicano se limitó a decir el lunes, cuando pospuso por cinco días su amenaza de atacar los sitios energéticos de Irán, que se trata de una “persona de alto nivel”.
“En realidad estamos hablando con la gente adecuada, y ellos quieren llegar a un acuerdo con muchas ganas”, dijo Trump.
El entonces líder supremo iraní Ali Jamenei fue asesinado el primer día de la campaña aérea conjunta entre Israel y Estados Unidos. Su sucesor, Mojtaba Jamenei, no ha sido visto en público.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, el enviado global, Steve Witkoff, y el año de Trump, Jared Kushner, participante en las conversaciones con Irán, dijo Trump.
Pero no confirmó las informaciones de que Witkoff y Kushner se dirigieron a Pakistán para mantener conversaciones con Irán, con la posible incorporación posterior de Vance si las negociaciones parecían serias.
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, se ofreció el martes actuar como mediador para poner fin al conflicto.
Dijo que había hablado con el presidente iraní Masud Pezeshkian y prometió la ayuda de Islamabad para llevar la paz a la región.
Mientras tanto, Trump bromeó con que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, “no quería que se resolviera” porque quería seguir atacando objetivos iraníes.
“Nos vemos a nosotros mismos como parte de esta negociación también. Negociamos con bombas”, dijo Hegseth cuando Trump lo llamó al podio.
