El presidente, Rodrigo Paz, participará este sábado en Miami en la cumbre denominada “Cumbre del Escudo de las Américas”, convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El encuentro reunirá a una docena de líderes de América Latina y el Caribe cercanos a la actual administración estadounidense.
Paz llega al encuentro tras cumplir sus primeros 100 días de gestión, un período marcado por medidas de estabilización económica, entre ellas la eliminación de la subvención a los combustibles que estuvo vigente por casi dos décadas y el incremento del salario mínimo.
Según CNN, su gobierno comenzó un “tímido reajuste” de la política exterior como explicó la analista Cecilia Godoy, del Economist Intelligence Unit. La estrategia busca recomponer vínculos con socios occidentales sin romper las relaciones estratégicas que Bolivia mantiene con China.
Entre las decisiones que marcaron este giro diplomático se encuentra el restablecimiento de relaciones a nivel de embajadores con Estados Unidos y el retorno al país de la Administración para el Control de Drogas (DEA), expulsada en 2008. De acuerdo con especialistas, esto abre la posibilidad de ampliar la cooperación bilateral en temas de seguridad y lucha contra el crimen organizado.
Sin embargo, el vínculo con Beijing sigue siendo clave para la economía boliviana. China es uno de los principales acreedores del país y participa en proyectos energéticos, de infraestructura e industrialización, especialmente vinculados al litio. Los analistas consideran que el gobierno de Paz buscará diversificar socios para evitar una dependencia excesiva de un solo actor detallado en la cadena internacional.
La reunión tendrá lugar en el Trump National Doral Golf Club, en Florida, y contará con la participación de los presidentes Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Nasry Asfura (Honduras), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Chaves (Costa Rica), José Raúl Mulino (Panamá) y Luis Abinader (República Dominicana). También asistirán el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
La Casa Blanca calificó el encuentro como una “coalición histórica” orientada a fortalecer la cooperación regional. Según la secretaria de prensa Karoline Leavitt, Trump dialogará con los mandatarios sobre “las bandas y cárteles narcoterroristas criminales y la migración ilegal y masiva”, además de otros temas de seguridad hemisférica.
