En entrevista con el periodista Luis Carlos Vélez, durante la mañana de este 15 de enero, Carlos Guerrero se refirió a la situación jurídica y humanitaria que enfrentan los 17 exmilitares colombianos recluidos en Haití desde hace más de cuatro años acusados de participar en el asesinato del presidente Jovenel Moïse.
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Guerrero, quien formó parte de un grupo de 22 connacionales, expuso que se encuentran en una situación donde no existe el debido proceso ni se ha permitido una defensa técnica adecuada para demostrar su presunta inocencia, tras sostener que no son los autores materiales ni intelectuales del hecho.
El entrevistado enfatizó que los detenidos están “pagando una condena anticipada” en un entorno donde se violan sistemáticamente los pactos internacionales de derechos humanos, mientras las gestiones diplomáticas de Colombia no han logrado avances significativos para resolver su estatus legal.
Carlos Guerrero hizo la denuncia. Foto:Vélez por la mañana
La realidad de los Militares Colombianos acusados en Haití: las denuncias
En la entrevista el hombre también se refirió a las circunstancias de su llegada a la isla, asegurando que fueron contratados bajo engaños para realizar trabajos de seguridad privada y no para participar en un magnicidio.
El exmilitar, con 26 años de servicio en el ejército, fue enfático al declarar que “jamás tuvimos intención de venirle a hacerle daño a nadie”puesto que su único interés era mejorar la calidad de vida de sus familias a través de una oferta laboral legítima presentada por la empresa CTU Security.
Guerrero relató que el grupo ingresó legalmente por la frontera con República Dominicana el 6 de junio de 2021, portando sus pasaportes y documentación en regla.
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De acuerdo con el testimonio, la instrucción inicial que recibió fue la de “prestar seguridad a un proyecto, una hidroeléctrica que se iba a construir en una población cercana aquí que se llama
Jacmel”. Mientras se concretaba dicha obra, se les asignó la custodia de un aspirante a la presidencia.
Guerrero subrayó que durante ese período fueron figuras públicashospedándose en un hotel frecuentado por delegaciones de la ONU y manteniendo visibilidad ante la policía local, lo que estaría desvirtuando versiones que los señalan como un comando clandestino.
Vélez por la mañana con Kevin Whitaker, ex embajador de Estados Unidos en Colombia. Foto:Captura de pantalla.
El 7 de julio, fueron convocados para un operativo de asistencia a la Policía Nacional de Haití, supuestamente coordinado con el FBI, para intervenir en un sector residencial.
Durante el despliegue en la residencia del fallecido presidente Jovenel Moïse, Guerrero afirmó haber tomado posición de seguridad en un portón exterior por un breve lapso.
El exmilitar aseguró: “En ningún momento me imaginé que ese lugar era la casa presidencial”debido a que no controlar guardias, perímetros de seguridad ni anillos de protección propios de una vivienda de un mandatario.
Tras retirarse del sitio, se encontraron con bloqueos policiales y, al revisar la información en sus celulares, se percataron de que estaban siendo acusados de asesinar al presidente. mil entrevistado describió un ataque posterior con munición antitanque calibre .50 y granadas por parte de las fuerzas haitianas, calificándolo como una emboscada preparada con antelación en una zona de casas abandonadas.
La realidad de los Militares Colombianos acusados en Haití Foto:Vélez por la mañana
Tras su captura, los colombianos fueron trasladados a centros de detención que el hombre comparó con los “campos de concentración de Auschwitz”.
Guerrero denunció que las autoridades haitianas emplearon la violencia física extrema para obtener confesiones, mencionando que “la forma de interrogar, de hacer las entrevistas, es a punta de patadas, de puños. A mí me desfiguraron la cara a golpes”.
Además de los golpes, relató casos de compañeros quemados con ácido, apuñalados y sometidos a mutilaciones, siendo obligados a Firme documentos en un idioma que no comprenda, sin la presencia de abogados o intérpretes competentes.
¿Qué pasó con el proceso judicial? Así avanza
En el ámbito procesal, denuncia que la causa ha pasado por seis jueces distintosquienes habrían renunciado por amenazas o corrupción. Guerrero criticó la reciente decisión de reapertura a la investigación, calificándola como una violación al principio de no ser juzgado dos veces por el mismo hecho.
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El exmilitar manifestó que se encuentran en una “limbo jurídico y cada vez más lejos de la verdad”mientras los verdaderos responsables y jefes de seguridad haitianos permanecen prófugos.
Según su versión, los colombianos fueron utilizados como un “gancho ciego terrible”, agregando que se les manipuló “para hacer la fechoría que necesitaban hacer e inculparnos a nosotros”.
Finalmente, la situación de salud de los detenidos es crítica debido al hacinamiento y la falta de atención médica. El entrevistado reveló su propio padecimiento: “actualmente yo tengo tuberculosis producto del hacinamiento en el que me encuentro y no he recibido tratamiento adecuado”.
Ante este panorama, Guerrero solicitó al gobierno nacional y a la comunidad internacional una veeduría urgente que garantice el derecho a la legítima defensa, argumentando que han sido abandonados a pesar de sus años de servicio al país.
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS.
