La presidenta encargada de Venezuela expresó al emir de Catar su “profunda preocupación” por la guerra en Medio Oriente en una conversación telefónica este lunes, en la que abogó por una negociación de paz.
Irán -un aliado histórico del chavismo en Venezuela- lanzó misiles contra Catar y otros objetivos en países árabes como respuesta al bombardeo de Estados Unidos e Israel en el inicio de una guerra a gran escala.
El conflicto comenzó casi dos meses después de la incursión estadounidense en Venezuela, el 3 de enero, que incluyó bombardeos en Caracas y llevó a la captura de Nicolás Maduro.
Delcy Rodríguez heredó el poder y gobierna bajo presión de Washington.
“Transmití mis condolencias y profunda preocupación por la pérdida de vidas humanas civiles en toda la región a causa del conflicto en marcha”, escribió Rodríguez en Telegram.
La mandataria expresó al emir Tamim bin Hamad al Thani su “solidaridad ante la grave situación de inestabilidad y violencia” y expresó sus “deseos de que las negociaciones se reactiven de manera inmediata y urgente”. “Solo el diálogo y la diplomacia pueden abrir el camino hacia la paz”.
Venezuela condenó en principio la operación militar, aunque el canciller borró después del comunicado.
Irán fue un importante aliado internacional de Venezuela. La relación se estrechó con la llegada al poder de Hugo Chávez (1999-2013) y continuó con su sucesor, Maduro.
Además de compartir una postura antiestadounidense y estar sancionados, Irán auxilió a Venezuela con combustible, alimentos y fármacos.
Rodríguez dio un vuelo a la relación maltrecha y se acercó a Washington, al que le pasó control de su petróleo.
