WhatsApp Lleva tiempo dejando claro que su modelo de negocio está cambiando. Lo que durante años fue una aplicación prácticamente intocable, sin anuncios y con una experiencia limpia, empieza a parecerse cada vez más al resto del ecosistema del Meta. Y eso va a acabar recordándonos a los primeros años de la aplicación, cuando aún no había caído en las garras de Facebook.
Seguro que hay quien no lo recuerda, pero WhatsApp nació a finales de los 2000 como una aplicación de pago. Apenas costaba un euro, pero, aún así, muchos se resistían a pagar esa ínfima cantidad por todo lo que ofrecía la app. Claro, muchos aún nos comunicábamos por SMS. Ahora, la cosa ha cambiado tanto que, si no quieres que WhatsApp tenga publicidad, habrá que pagar hasta 4 euros al mes.
A pasar por caja
El primer paso fue la llegada de la publicidad a los Estados ya los Canales, una decisión que ya el año pasado generó un rechazo inmediato entre los usuarios. Ahora, nuevas pistas encontradas en el código de la aplicación apuntan a la posibilidad de pagar una suscripción mensual para eliminar esos anuncios.
La información llega a través del análisis interno de versiones recientes de WhatsApp que ha realizado Autoridad de Android. En ellas aparecen cadenas de texto que hacen referencia directa a un plan “sin anuncios” para Estados y Canales, con la opción de revisar el precio mensual o, alternativamente, seguir usando estas secciones de manera gratuita con publicidad.
Lo más llamativo es el precio que se desliza en estas referencias internas. Las capturas hablan de un pago de 4 euros al mesuna cifra que encaja perfectamente con lo que META ya cobra por sus aviones sin anuncios en Facebook e Instagram en determinados mercados. Al parecer, es el precio que la compañía considera aceptable para que una parte de los usuarios pague a cambio de una experiencia sin interrupciones publicitarias.
Chats libres de anuncios… de momento
Aquí conviene matizar algo importante. No se habla de anuncios dentro de los chats ni de mensajes patrocinados.s entre conversaciones, al menos por ahora. La publicidad se limita a los Estados y los Canales, dos apartados que WhatsApp ha ido potenciando para acercarse al modelo de red social. Aun así, para muchos usuarios estos espacios ya forman parte de su uso diario, y verlos llenarse de anuncios supone un cambio de filosofía evidente.
Además, esto podría cambiar en un futuro próximo y, al igual que la IA de META ya se ha colado entre nuestras conversaciones, no nos sorprendería ver anuncios camuflados entre las conversaciones con nuestros amigos y familiares.
De momento, aunque a algunos usuarios de algunas regiones ya les ha saltado este aviso, aún no se sabe a ciencia cierta quién podrá acceder realmente a esta suscripción. En Facebook e Instagram, el plan sin anuncios no está disponible en todos los países, y no sería extraño que WhatsApp siguiera el mismo patrón.
Tampoco sabemos si el precio de 4 euros será definitivo o si variará según la región, impuestos o promociones iniciales.
