Un grupo de investigadores de Reino Unido ha elaborado un estudio en el que se indica cómo podemos mejorar nuestras capacidades de detección de deepfakes, un formato en auge que aún tiene sus errores y se pueden anunciar con cierto entrenamiento.
Para llegar a sus conclusiones, los expertos probaron las capacidades de evolución facial de un grupo de 664 voluntarios, compuesto tanto por personas que habían demostrado tener altas capacidades para comparar y reconocer caras reales de las generadas con IA como por personas con habilidades típicas en este aspecto.
El análisis que ha compartido. Alerta científica, Determinados que a ambos grupos les resultó difícil detectar los rostros de la inteligencia artificial, aunque los considerados como “superreconocedores” de deepfakes obtuvieron mejores resultados, tal y como se esperaba.
Asimismo, desde este medio señalan que los participantes más recomendados en trabajos de reconocimiento fueron mucho más espabilados Después de realizar un breve entrenamiento, en el que se les enseñó a distinguir mejor los rostros reales de los generados por inteligencia artificial.
Mejores habilidades de reconocimiento con un entrenamiento exprés
Para realizar este estudio, se plantearon dos tareas diferentes. En la primera de ellas, se mostró a los voluntarios una sola cara y se les pidió que decidieran si estaba generada por inteligencia artificial. La segunda prueba consistió en mostrar una cara real y otra generada por IA y fue ahí donde se les pidió que identificaran la cara falsa.
Para saber si se trataba de rostros falsos o reales, se instó a los participantes a visualizar signos reveladores de que una IA los ha creado. Por ejemplo, desenfoque alrededor de los bordes del pelo o la piel, así como falta de dientes y otros rasgos.
Las pruebas se presentaron ante diferentes personas y todas ellas se les hizo una breve formación previa. Por un lado, los superreconocedores identifican correctamente los rostros generados por inteligencia artificial en el 41% de las ocasiones. Sin embargo, aquellos con habilidades típicas de reconocimiento facial reconocieron rostros de IA solo el 31% de las veces.
Desde la publicación comentada han señalado que, teniendo en cuenta que exactamente la mitad de las imágenes fueron generadas por inteligencia artificial, cada participante tenía un 50% de posibilidades de averiguarlo. Lógica pura.
Una cifra similar consiguieron aquellas personas con capacidades de reconocimiento normales con la formación exprés comentada, ya que identificaron los rostros generados por IA con una precisión del 51%. Sin embargo, los “superreconocedores” obtuvieron mejores resultados, ya que su precisión para identificar caras generadas por dicha tecnología aumentó hasta el 64%.
Altas capacidades de reconocimiento + entrenamiento = éxito
Desde la Universidad de Leeds han sugerido que esta suerte de entrenamiento exprés puede solucionar muchos problemas. “Las imágenes de IA son cada vez más fáciles de crear y difíciles de detectar”, ha comentado la investigadora en Psicología Eilidh Noyes.
“Pueden emplearse con finos nefastos, por lo que es crucial desde el punto de vista de la seguridad que estamos probando métodos para detectar imágenes artificiales”, ha añadido la experta.
De ahí que consideran que su estudio “demuestra que el uso de superreconocedores, personas con una capacidad de reconocimiento facial muy alta, combinado con el entrenamiento, puede ayudar a detectar los rostros creados por IA”, en palabras de Noyes.
