En plena crisis de la vivienda con precios desorbitados, surge una oportunidad que cada vez está más en auge: la tokenizacion inmobiliaria. La idea de invertir en vivienda sin comprar un piso completo ya no es ciencia ficción cripto. Es una tendencia con cifras crecientes y proyecciones ambiciosos.
El mercado mundial de tokenizado inmobiliario podría alcanzar los 20.000 millones de euros en 2033con un crecimiento anual superior al 21%, según un informe presentado este jueves por la consultora Inbusiness 5.0 en colaboración con la fintech española Reental. Pero, ¿qué significa exactamente tokenizar un inmueble?
¿Qué es la tokenización inmobiliaria?
La tokenización consiste en representar un activo físico —en este caso, una vivienda o un edificio— mediante “fichas registradores digitales en una cadena de bloques” (cadena de bloques digitales). Cada simbólico equivale a una participación económica del activo. En la práctica, permite fraccionar la propiedad y que pequeños inversores entren con importaciones reducidas, desde 100 euros en algunas plataformas.
El fenómeno se enmarca dentro de los llamados. Activos del mundo real (RWA)activos del mundo real llevados a infraestructuras cadena de bloques. Este mercado superó los 25.000 millones de dólares en el segundo trimestre de 2025, y el segmento inmobiliario ya se concentra entre el 15% y el 20% del total.
Aunque todavía es pequeño frente al mercado inmobiliario global tradicional, valorado en más de 300 billones de dólares, el crecimiento es sostenido: de 2.200 millones de dólares en 2022 pasó a 3.500 millones en 2024, y podría rondar los 5.000 millones en 2025.
España acelera y busca liderazgo europeo
El informe subraya que España se ha consolidado como uno de los entornos más dinámicos de Europa en tokenización inmobiliaria. La entrada en vigor del reglamento europeo MiCA y el refuerzo supervisor de la CNMV han aportado mayor seguridad jurídica a un sector que nació en el ecosistema cripto.
En este contexto, Reental se ha convertido en uno de los casos más visibles: ópera en seis países —entre ellos Estados Unidos y Emiratos Árabes— y alcanzó en 2025 los 100 millones de dólares de inversión acumulada en más de cien proyectos tokenizados.
Europa, sin embargo, se mueve entre el liderazgo regulatorio y la fragmentación operativa. Países como Alemania o Luxemburgo han desarrollado marcos avanzados para valores digitales, mientras que Suiza (fuera de la UE) se ha convertido en jurisdicción habitual para estructurar proyectos por su claridad normativa.
Inteligencia artificial y edificios conectados
El siguiente salto tecnológico combina cadena de bloques, inteligencia artificial mi Internet de las Cosas (IoT). Algoritmos de valoración automática ya permiten ajustar el precio de los tokens en función de datos de mercado, ocupación o demanda, transformando un modelo tradicionalmente estático en uno dinámico y casi en tiempo real.
Sin embargo, esta evolución abre nuevos frentes regulatorios. El reglamento europeo de inteligencia artificial clasifica como “de alto riesgo” los sistemas que influyen en decisiones financieras automatizadas, lo que obligará a las plataformas a reforzar la trazabilidad y supervisión humana de sus modelos.
A corto plazo, el reto será ganar liquidez y estandarizar procesos. A medio, consolidar infraestructuras interoperables y atraer capital institucional. Si el sector supera estos desafíos, la tokenización podría dejar de ser una promesa tecnológica para convertirse en la forma estándar de representar el valor inmobiliario en la economía digital.
