Muchas personas, sobre todo las que ya llevan más de una década usando teléfonos inteligentes, tienen una costumbre bastante extendida, y es la de apagar ciertos servicios, funciones y herramientas de nuestro móvil cuando no las usan, como el GPS, NFC o Bluetooth.
Sin embargo, la evolución de estas tecnologías, junto a baterías más grandes y sobre todos los sistemas más eficientes, hace que no sea relevante, y que incluso, en ciertos casos, gastamos más en ir a activar y desactivar esto que si lo dejásemos permanentemente.
¿Sirve de algo apagar el NFC o Bluetooth de un teléfono?
Si nos vamos a números reales, lo cierto es que el ahorro existe… pero es pequeño, y es más un aburrimiento tener que estar pendiente, que la ganancia que obtenemos por ello.
Por ejemplo, bluetoothsi lo tienes encendido sin estar conectado a nada, puede suponer alrededor de 1% a 2% de batería en todo el día. Si llevas auriculares o un reloj conectado muchas horas, puede subir un 3%–5%, pero no suele ir mucho más allá. En móviles actuales está bastante optimizado (debido a las versiones más modernas como Bluetooth 5.4 o 6.0), aunque en estos casos, utilizándolo, no habrá dudas de que no podemos desconectarlo.
el NFC es casi anecdótico. Está ahí, activado, pero no está trabajando constantemente. Solo “despierta” cuando vas a pagar o acercas el móvil a otro dispositivo compatible. En un uso normal, apagarlo puede ahorrarte menos de un 1% diario. En la práctica, no vas a notar ninguna diferencia y puede que el tiempo que tardas en buscar el icono para activarlo, gaste más que lo que ahorraste en todo el día.
Con la ubicacióndepende más del uso que del interruptor en sí. Tenerla activada no significa que el GPS esté funcionando todo el tiempo. Si ninguna aplicación la está usando de forma continua, el impacto puede rondar 1%–3% al día. Ahora bien, si usas navegación varias horas, apps de deporte con seguimiento activo o servicios que consultan tu posición constantemente, ahí sí puedes hablar de 5%–10% o más, pero ya dependerá de ese uso, y no de si es rentable o no desactivarlo.
En conjunto, Apagar todo puede darte un ahorro aproximado de 3% a 5% en un día normal. En situaciones más intensas, quizás algo más, pero no es lo habitual, por lo que no merece tanto la pena como mucha gente piensa, al menos si eres de los que usa auriculares, paga de vez en cuando y quiere tener el GPS activo para ciertas apps, pues el tener que iniciarlo y que busque satélites posiblemente acabe gastando también más que dejarlo funcionando en segundo plano.
Por eso muchas veces compensa más dejarlo activado y olvidarte. Lo que realmente drena batería sigue siendo la pantalla, el brillo alto, la mala cobertura o ciertas aplicaciones. Ahí está la diferencia de verdad, y no el estar pendiente todo el día de quitar o poner servicios.
También influye el tamaño de las baterías modernas, que suelen moverse entre 4.000 y 5.000 mAh, muy lejos de las cifras de hace diez añosdonde el porcentaje que gastaban era mayor, ya que el consumo activo de todo el día sigue siendo el mismo, pero no es lo mismo que el NFC gaste 50 mAh en una batería de 5.000 que en otra de 2.000, donde tiene menos capacidad.
Preguntas frecuentes sobre consumo de batería con servicios móviles Muy poco: entre 1% y 2% al día si no está conectado. Con estándares como Bluetooth 5.4, el consumo es mínimo.
No merece la pena. Ahorra menos de 1% diario y solo se activa cuando lo usas.
Depende del uso. Sin aplicaciones activas, gasta entre 1% y 3%; Con navegación continua, bastante más.
¿Apagar Bluetooth ahorra batería?
¿Conviene desactivar el NFC?
¿Y la ubicación?
