mientras Tesla despliega y prueba en España funciones avanzadas de conducción autónoma que han llegado a circular entre Madrid y sus alrededores —mostrando la tecnología en acción en calles urbanas españolas—, el mercado global del automóvil vive una ruptura significativa en diseño y seguridad.
es China, el mayor mercado de coches eléctricos del mundolas autoridades han decidido poner límites a uno de los elementos de diseño más reconocibles de los vehículos modernos.
El país ha aprobado una nueva normativa de seguridad que prohíbe las manijas ocultas o retráctiles en las puertasuna solución estética cada vez más habitual en los coches eléctricos y de gama alta.
El cambio no responde a una cuestión de estilo, sino a preocupaciones de seguridad tras varios accidentes en los que este tipo de sistemas dificultaron la salida de los ocupantes o el acceso de los equipos de emergencia.
Un diseño típico de Tesla.
Las manijas ocultas —integradas en la carrocería y accionadas de forma eléctrica— se popularizaron por su estética minimalista y por su aportación a la aerodinámica del vehículo. Reduce la resistencia al aire y ayuda, al menos sobre el papel, a mejorar la eficiencia y la autonomía.
Esta tecnología se popularizó por primera vez con el Tesla Model S de Elon Musk, lanzado en 2012. Por ello, este enfoque se ha convertido en una señal de identidad de la marca, pero también ha sido adoptado por numerosos fabricantes de todo el mundo, incluidos europeos y chinos. De hecho, según datos citados por el periódico controlado por el gobierno Diario Chinoeste diseño aparece en alrededor del 60% de los 100 vehículos de ‘nueva energía’ más vendidos (que incluyen tanto vehículos eléctricos como automóviles híbridos).
El problema, según las autoridades chinas, aparece cuando el sistema eléctrico deja de funcionar tras un accidenteun incendio o un impacto severo. En esas situaciones con este sistema, que Funciona a través de un llavero o un teléfono móvil o presionándolo manualmente.algunas puertas no se abren con facilidad, lo que puede retrasar evacuaciones y rescates.
Tal y como reporta Reuterslos medios estatales chinos informaron en octubre que el conductor de un sedán Xiaomi SU7 Ultra murió en un accidente después de que transeúntes no pudieron abrir la puerta para sacarlo del vehículo antes de que estallara en llamas.
Qué exige exactamente la nueva norma
La regulación anunciada por el Ministerio de Industria de China y recogida por Reuters Establece cambios claros y obligatorios en el diseño de los vehículos que se venden en el país:
- Las puertas deberán contar con manijas visibles y de accionamiento mecánicotanto en el exterior como en el interior (excepto el portón trasero). En concreto, las normas del Ministerio chino exigen que en el exterior de cada puerta de pasajeros, excepto la del maletero, haya un espacio rebajado de no menos de 6 cm por 2 cm por 2,5 cm para permitir el acceso a la manija. En el interior del vehículo deberá haber señales de al menos 1cm por 0,7cm que indiquen cómo abrir la puerta.
- Los sistemas que dependen exclusivamente de mecanismos eléctricos o retráctiles no estarán permitidos en nuevos modelos.
- La norma será obligatoria desde el 1 de enero de 2027 para los coches que se homologan desde esa fecha.
- Los modelos ya a la venta estarán disponibles de un período transitorio hasta 2029 para adaptarse.
El objetivo es que las puertas puedan abrirse siempreincluso cuando el vehículo queda sin batería o sufre un fallo eléctrico grave.
impacto mundial
Aunque el foco mediático se ha puesto en Tesla, la medida no va dirigido contra una marca concreta. Afecta a todo el sector, incluidas muchas firmas chinas que han apostado de forma masiva por este tipo de diseño en sus coches eléctricos.
El alcance de la decisión es relevante porque China no solo es el mayor mercado del mundo, sino también uno de los principales fabricantes y exportadores de vehículos eléctricos. Adaptar modelos específicos solo para este país supone un coste elevado, por lo que muchas marcas podrían optar por rediseñar sus coches a escala global.
