MoFi Electronics lanza un preamplificador de fono que hereda la ingeniería de su modelo más caro a casi la mitad de precio
MoFi Electronics lanza el UltraPhono Pro, un teléfono anterior de 2.495 dólares que toma prestada la ingeniería de su modelo más caro y la mete en un chasis más pequeño ya mitad de precio. La idea es llevar lo que funciona en el tope de gama al tramo donde los audífilos de vinilo realmente compran.
Es obra del ingeniero Peter Madnick y, a tenor de lo que publica eCoustica, hereda el circuito de muy bajo ruido del MasterPhonoanterior de gama alta de la misma marca: etapas construidas con transistores individuales en lugar de chips integrados genéricos. La diferencia práctica es que el anterior no añade nada de su cosecha a la señal del disco.
¿Qué ofrece exactamente el MoFi UltraPhono Pro?
Un previo de phono hace dos cosas: amplifica la señal débil que genera la aguja al rozar el surco, y restaura la ecualización con la que se masterizaron los vinilos —los graves se graban más bajos de lo real para quepa más música en el disco. El UltraPhono Pro funciona con cualquier cápsuladesde las más comunes hasta las de alta gama, que generan una señal tan débil que la mayoría de los anteriores no consiguen amplificarla sin introducir ruido. La ganancia se ajusta desde el panel frontal.
Lo más curioso de los datos publicados es que su corrección de ecualización es más precisa que la del MasterPhono. Cuanto más fielmente aplique el previo esa corrección, más natural suena el resultado: ni graves inflados, ni agudos recortados. Que el modelo más asequible lo haga mejor que el buque insignia es un dato que, como mínimo, merece confirmación independiente antes de darlo por bueno.
El formato también dice algo. El MasterPhono necesita dos cuerpos separados, ocupa casi medio metro de profundidad y pesa casi siete kilos. Con sus tres kilos y 29 cm de fondo, el UltraPhono Pro no va a desbordar ningún rack. Los controles del frontal incluyen un filtro para eliminar las vibraciones bajas de los giradiscos —el retorno del mueble o los pasos por la habitación—, modo mono para discos antiguos y luz regulable.
En el segmento por debajo de 2.500 dólares conviven Pro-Ject —que apuesta por las válvulas en sus últimos anteriores—, Rega, MOON by Simaudio, EAR, EAT y Musical Fidelity, que con el Nu-Vista Vinyl S sube aún más la apuesta. MoFi entra en ese terreno con el argumento del linajeno de la trayectoria en el segmento.
El vinilo ya no busca legitimarse: hay soluciones todo en uno para quien quiere empezar sin complicaciones y giradiscos aspiracionales para quien no mira el precio. El UltraPhono Pro va para quienes ya tienen buenos giradiscos y sienten que el sonido no está a la altura del vinilo que compran.
Con su precio, el UltraPhono Pro no es el anterior más barato del segmento ni pretende serlo. Es un aparato que se instala, se configura una vez y no vuelve a reclamar atención. Para quien ya tiene un buen giradiscos y lleva tiempo sospechando que el eslabón débil de su cadena es el anterior, la propuesta de MoFi tiene sentido sobre el papel.
