Windows 11 no es tan lento como se piensa, solo que su configuración inicial incluye una gran cantidad de funciones que se mantienen activas y requieren de un consumo mayor de recursos. Más allá de aprender cómo disminuir el bloatware, esta parte es crucial para el rendimiento.
Antes de descargar algún programa que te promete mejorar la eficiencia del ordenador y bajar la exigencia sobre la memoria RAM, CPU y GPU, es importante conocer ajustes determinados que impactan en la velocidad del equipo. Desactivar ciertas características puede ser lo que el PC necesita para aprovechar su máximo potencial.
Si nunca has realizado cambios en el sistema operativo, entonces es momento de que lo hagas para notar una diferencia en la fluidez. No te preocupes, no se trata de cosas avanzadas o emplear comandos complicados, solo de tres configuraciones claves que, a continuación, vas a conocer cómo y por qué deberías deshabilitarlas.
Dile “adiós” al Panel de Widgets
En la barra de tareas tienes un icono de un cuadro blanco con azul que sirve para visualizar los widgets de las herramientas de Windows y las aplicaciones instaladas compatibles. Cada uno de estos que se utilizan recursos consumidos en segundo plano, incluyendo las plataformas como noticias, clima, Enlace Móvil y otras.
Más allá de las notificaciones constantes que podrían llegar, también hay otras funciones y servicios que podrían estar siendo una carga importante para los componentes. Dependiendo de la cantidad de widgets y su complejidad, pueden requerir unos 100 MB de RAM o más.
Cada vez que se agrega uno nuevo, se suma a esa cifra y podría ser también la razón por la que dura tanto en cargar el sistema cuando enciendes el ordenador. Por suerte, tienes la opción de deshabilitarlo fácilmente si vas a Configuración>Personalización>Barra de Tareas y en el apartado de Elementos debes desmarcar la casilla de widgets.
Gestiona las aplicaciones de inicio.
A pesar de que haya buenas especificaciones en tu PC, cuando hay un montón de programas que se ejecutan automáticamente tras encenderlola memoria RAM, CPU y el disco duro tienen que hacer un trabajo adicional, lo cual aumenta el tiempo de arranque.
Además, cada vez que carga Windows 11 vas a tener que esperar un poco más hasta que se abran todas, para después probablemente cerrarlas porque la mayoría no las utiliza. Es algo útil, pero únicamente para cosas que son muy esenciales, como aplicaciones de trabajo o cosas que usas a diario.
De lo contrario, no vale la pena y uno de los problemas es que Muchas aplicaciones tienen esta función activada por defecto.. Para deshabilitarlas, debes ir a Configuración>Aplicación>Inicio y seleccione las necesarias. Con desactivar unas siete va a ser suficiente para liberar mejorar la velocidad de carga del SO.
Configurar los programas predeterminados
Cuando haces doble clic en algún archivo, este se abre en una aplicación dependiendo de la herramienta o aplicación configurada de acuerdo a su formato. Por ejemplo, .jpg, .mp4 se abre con Fotos o Windows Media Player Legacy y el .TXT en el Bloque de Notas.
No siempre se van a abrir con el software que deseas ya veces tienes que cambiar el destino para que se abra en el programa adecuado. es Configuración>Aplicaciones>Aplicaciones Predeterminadas vas a encontrar las opciones principales y acceder a ellas para ver los archivos ejecutables.
Si no están posicionados en el sitio correcto, es necesario que los cambien para optimizar el uso de los archivos. Esto es bueno para mejorar la fluidez y evitar inconvenientes como que Edge se encargue de ejecutar ciertos elementos.
Cambia estas tres cosas de Windows 11 para que la rapidez al usar el dispositivo mejor. Tal y como puedes ver no es algo difícil de hacer y te tomará solo un par de minutos.
