anker ha convertido su nuevo cargador de 140W con pantalla inteligente en una especie de “hub eléctrico” pensada para quienes viven rodeados de dispositivos y quieren controlar con precisión qué ocurre mientras cargan el portátil, el móvil y los accesorios al mismo tiempo. Frente a los cargadores USB‑C tradicionales, la clave aquí no es solo la potencia, sino la combinación de puertos, una gestión avanzada de la energía y una pequeña pantalla que proporciona información en tiempo real sobre el reparto de carga y el estado térmico.
Diseño, puertos y construcción.
El cargador Anker Charger (140W, 4‑Port, PD 3.1) está pensado para sustituir varios adaptadores individuales por una única “base” compacta, con un diseño rectangular relativamente denso pero estable, acabado en plástico de buena calidad y un frontal dominado por una pantalla a color. Incluye tres puertos USB‑C y un USB‑A (configuración 3C1A), lo que permite combinar portátiles, móviles, tablets y accesorios sin depender de regletas llenas de pequeños transformadores.
En cuanto a peso y tamaño ronda los 395 g, esto lo hace ideal para dejar fijo en el escritorio, en una estación de trabajo o en la mesilla, aunque sigue siendo lo bastante compacto para llevárselo en la mochila si se quiere viajar con un solo adaptador para todo.
Pantalla inteligente, ventajas
La pantalla es el elemento más distintivo y la razón por la que este modelo destaca frente a otros cargadores GaN de alta potencia. No se limita a mostrar un icono genérico de carga: ofrece información en tiempo real sobre el consumo de cada puerto, la potencia total y parámetros de funcionamiento como la temperatura interna, de forma clara y legible.
Esta información resulta útil por varios motivos prácticos: Permite comprobar de un vistazo si el portátil está aprovechando toda la potencia disponible o si hay otro dispositivo “robando” parte del presupuesto de vatios; ayuda a entender cómo se reparte la carga cuando se conectan varios dispositivos, algo que normalmente queda oculto en los cargadores multipuerto, y da confianza respecto a la temperatura y el control térmico, ya que el cargador integra sistemas de monitorización y regulación para evitar sobrecalentamientos.
En la práctica, la pantalla convierte el cargador en una herramienta más transparente: ya no hay que intuir si el portátil está cargando lento porque el cable no es el adecuado, porque el puerto está limitado o porque otro dispositivo está ocupando la salida principal; la información aparece en el frontal y permite corregir el uso (cambiar de puerto, desconectar un accesorio, etc.).
Potencia, distribución de carga y rendimiento.
El cargador ofrece una potencia máxima de 140 W compatible con USB Power Delivery 3.1, suficiente para alimentar portátiles exigentes (incluidos muchos modelos de 14 y 16 pulgadas), a la vez que mantiene margen para móviles y otros gadgets. El diseño a tres USB‑C y un USB‑A permite múltiples combinaciones, pero hay algunos escenarios típicos que ayudan a visualizar cómo trabaja la electrónica interna.
Según la tabla oficial de especificaciones, los puertos C1 y C2 pueden entregar hasta 140 W cuando se usan de forma individual, mientras que C3 ofrece hasta 40 W y el puerto USB‑A alcanza los 33 W. Cuando se conectan varios dispositivos, el cargador reparte la energía automáticamente, con configuraciones de referencia como:
C1 + C2: hasta 70 W + 70 W, ideal para alimentar simultáneamente dos portátiles o un portátil y una tablet exigente.
C1/C2 + C3: hasta 100 W + 40 W, pensado para un portátil grande más un segundo equipo o tableta.
C1/C2 + A1: hasta 100 W + 33 W, útil para un portátil más un accesorio como auriculares, cámara o un móvil que no requiere la máxima velocidad.
La potencia total se mantiene en 140 W, aunque con cuatro dispositivos conectados la salida efectiva máxima ronda los 134 W debido a las pérdidas y la gestión interna. Este comportamiento prioriza un uso eficiente y seguro, evitando picos bruscos y repartiendo la energía de forma inteligente según las necesidades y la prioridad de los puertos USB‑C principales.
Seguridad, GaN y control térmico
A nivel interno, el cargador se basa en tecnología GaN (nitruro de galio), que permite manejar altas potencias en un volumen más reducido y con menos calor que los cargadores de silicio tradicionales. Esta no es solo de tamaño: se traduce en una mejor eficiencia energética, menos pérdida en forma de calor y una temperatura de funcionamiento más controlada incluso cuando se aprovecha el máximo de 140 W.
El sistema de protección integra múltiples capas, desde control de temperatura hasta protección frente a sobrecarga, sobretensión y cortocircuitos, en línea con la familia de cargadores GaN de última generación de la marca. La pantalla juega aquí un papel interesante, al ofrecer visibilidad del estado, mientras que los algoritmos internos reajustan la potencia si detectan condiciones que puedan comprometer la seguridad de los dispositivos conectados.
En este contexto encaja la filosofía de producto de cargadores inteligentes: “Sin duda, contar con un cargador inteligente es fundamental para garantizar la seguridad y el rendimiento óptimo de cualquier dispositivo. Por ejemplo, la tecnología avanzada de Anker Prime y la familia Anker Nano permiten adaptar la potencia de carga a cada gadget, evitando sobrecalentamientos y asegurando la máxima velocidad sin comprometer la vida útil de la batería. Así, los usuarios pueden cargar móviles, portátiles o accesorios de manera rápida, sencilla y, sobre todo, segura, tanto en casa como allá donde vayan. Apostar por soluciones inteligentes es apostar por la tranquilidad y la en el día un día”. Laura AñosBrand Manager de Anker Innovations en España.
Experiencia de uso en el día a día
En un escritorio, el cargador de 140 W se comporta como una base central desde la que se alimenta el portátil principal, el smartphone, quizás una consola portátil y unos auriculares inalámbricos, todo a la vez y con un solo enchufe a la pared. La pantalla facilita saber si el portátil está recibiendo la potencia esperada (por ejemplo, 90–100 W cuando está bajo carga) o si el sistema ha reducido ligeramente la entrega para priorizar otro dispositivo conectado a un puerto principal.
Para teletrabajo o estudio, su mayor virtud es reducir “ruido” y cables: en lugar de tener varios adaptadores OEM, un único cargador más un par de cables USB‑C de calidad basta para casi todo. Además, al ser compatible con un rango de entrada de 100‑240 V, puede usarse sin problemas en distintos países con un simple adaptador de enchufe, lo que lo hace atractivo para quienes viajan con portátiles, tabletas y móviles y quieren un único punto de carga.
En esta coyuntura, este modelo cobra sentido para: Usuarios de portátiles potentes (MacBook Pro, ultrabooks de 14–16″, algunos portátiles de creadores) que querrán sustituir el cargador original; perfiles con varios dispositivos USB‑C (móviles, tablets, consolas portátiles, cámaras) que se cargan a diario y prefieren centralizarlo todo en un único punto, y quienes valoran entender y controlar cómo se distribuye la energía, ya sea por curiosidad técnica, por optimización o por tranquilidad.
Alternativa más portátil: Anker Nano 45W
Para quienes buscan una opción mucho más compacta y orientada sobre todo al móvil, la alternativa lógica es el Anker Nano Charger 45W, un cargador de un solo puerto USB‑C pensado para llevar siempre encima.
Anker 45 W. / educación física
Aunque no ofrece pantalla ni multipuerto, su tamaño es muy reducido, con clavijas plegables y un peso aproximado de 52 g, lo que lo hace ideal para mochilas, bolsos o incluso bolsillos de chaqueta. Incorpora también tecnología GaN, el sistema de protección MultiProtect y ActiveShield 2.0 para monitorizar la temperatura unas 35 veces por segundo, reforzando la seguridad durante la carga rápida.
Valoración y precio
el Anker 140W Es un cargador (unos 80 euros) pensado para quienes ya tratan la carga como parte esencial de su flujo de trabajo: ofrece potencia, transparencia y control, con un diseño capaz de sustituir varios adaptadores individuales sin complicar la experiencia.
La pantalla LCD a color es uno de los aspectos más valorados, ya que muestra en tiempo real la potencia por puerto, la temperatura interna y el estado general, permitiendo ajustes rápidos sin aplicaciones ni suposiciones. Los usuarios destacan su estabilidad al enchufarlo (diseño rectangular que no se tambalea), la carga simultánea eficiente para portátiles como MacBook Pro, iPad y iPhone, y la tecnología GaN que mantiene temperaturas controladas durante sesiones prolongadas. En pruebas reales, cargue un portátil a 100 W mientras alimenta móviles a velocidades completas, reduciendo la necesidad de múltiples adaptadores.
Para usuarios con 3+ dispositivos USB-C (portátil + móvil + accesorios), como en configuraciones de trabajo o estudio, vale la pena por su innovación en monitorización y potencia compartida, superando cargadores genéricos en usabilidad diaria.
Quien priorice la portabilidad absoluta y se centre en un único dispositivo, encontrará en el Anker Nano 45W una alternativa mucho más ligera y fácil de llevar, aunque renuncia a la pantalla ya los múltiples puertos. Precio inferior a los 30 euros..
