Valga la redundancia, esta es una escena que se repite en cada concierto, festival o evento al que acudes con la intención de hacer las mejores fotos posibles con tu smartphone. Cuando llega el momento de enfrentarse a luces bajas, el artista a unos treinta metros de distancia y millas de pantallas de móviles intentó hacer lo mismo que tu, ves como tu smartphone hinca la rodilla.
Y la culpa la tiene ese gesto que hace todo el mundo: pellizcar los dos dedos sobre la pantalla para hacer zoomforzando la cámara hasta que el cantante ocupa todo el cuadro. Sin embargo, al llegar a casa y revisar la galería, la decepcion es absoluta. Lo que parecía una foto espectacular en la pequeña pantalla del móvil es, en realidad, una amalgama de ruido y falta total de nitidez.
Y es que, si tu smartphone no tiene teleobjetivo (o incluso teniéndolo) forzar la máquina nunca va a ser una buena idea.
Entiende cada tipo de zoom
El primer error del es tratar todos los rangos de zoom como si fueran iguales.
En la fotografía tradicional, el zoom óptico mueve las lentes básicamente para ajustar la distancia focal. Esto permite que la luz llegue al sensor con toda su información original, manteniendo la resolución intacta. Si tu móvil tiene un teleobjetivo real (un 3x o un 5x óptico), estás usando cristales para acercarte y si no pasas de este rango la foto va a ser más o menos buena dependiendo de la calidad de dicha lente o del sensor.
El problema surge cuando pasas de ese límite y pasas a trabajar con el zoom digital. En este caso no hablamos de acercarnos al cantante, sino que vamos a recorta la escena.
La forma más sencilla de explicarlo es cogiendo un papel. Si te lo acercas a la cara estarás trabajando con el zoom óptico, pero el zoom digital equivale a recortar un pequeño cuadrado para luego estirarlo a la fuerza para que mantenga las dimensiones iniciales.
Eso es exactamente lo que hace el software de tu móvil. No está acercándose al escenario, simplemente está ampliando los píxeles inventándose la información que falta mediante algoritmos. Y eso, cuando la luz es escasa y cambia constantemente, genera fotos de muy baja calidad.

Aquí hay que aclarar que como muchos móviles cuentan con sensores de 200 MP, supuestamente se puede recortar el centro de la imagen y seguir ofreciendo una foto de 12 megapíxeles con buena calidad. Y es verdad, pero solo cuando la luz acompaña.
Es cierto que esta tecnología es muy superior al zoom digital puro, pero, al usar solo una parte pequeña del sensor, estás capturando mucha menos luz. Y en un concierto, donde los focos se mueven y el fondo suele ser oscuro, reducir el área de captura significa multiplicar el ruido digital.
Consejos para mejorar tus fotos en los conciertos
Si quieres dejar de frustrarte con tus fotos, el primer paso es conocer lo que ofrece tu móvil. Así, sabiendo si tienes teleobjetivo o no, podrás hacer mejores fotos en tus conciertos.
- Olvida el zoom máximo: Si tu móvil presume de un zoom de 100x o 50x, ignóralo. Es puro marketing. No pases nunca el zoom óptico nativo de tu dispositivo (normalmente marcado con un punto blanco en la interfaz de la cámara, como 2x, 3x o 5x).
- Dispara en angular y recorta después: Es preferible sacar una foto nítida de todo el escenario y luego, con calma en casa, recortar la imagen. El editor de fotos de tu móvil suele ofrecer mejor calidad que el propio recorte del sensor.
- Busca el punto de luz: En lugar de apuntar al artista cuando está en la penumbra, espera a que el foco principal lo ilumine directamente.
- Usa el bloqueo de la cámara: Mantén pulsado el dedo sobre el artista en la pantalla para bloquear el enfoque y la luz. Si bajas manualmente la barrita de brillo que aparece al pulsar, verás cómo los detalles del rostro del cantante se ven mejor cuanto esté iluminado.
