Una medida impulsada por la Unión Europea plantea una ley donde los móviles deben recuperar el nivel de reparabilidad que tenían hace veinte años y, al mismo tiempo, ser sostenibles, algo muy complicado y para lo que las grandes empresas deben trabajar a contracorriente. Cada vez estamos más cerca de que esta medida se haga realidad y volvamos a poder arreglar el teléfono o cambiarle la batería nosotros mismos.
Este sin duda será uno de los grandes cambios de diseño de la telefonía móvil, aunque para ello primero deberá conseguir que la resistencia de los teléfonos ante el polvo y el agua se mantenga tal y como es en la actualidad. Además, deben conseguir que las sensaciones signifiquen siendo de que tenemos entre nuestras manos un dispositivo premium. Todo un reto que se presenta apasionante y para el cual las grandes marcas, como Apple y Samsung, ya están trabajando.
¿Cómo conseguirán que los smartphones recuperen la tapa?
En los dispositivos actuales nos encontramos con una simplicidad en el diseño interno que únicamente se complica a la hora de integrar aislantes térmicos que evitan el sobrecalentamiento. Pero en la realidad es que nos encontramos con un montón de elementos apilados unos con otros que impiden acceder de forma sencilla a la batería, todo esto, además, complementado con una pasta que adhiere todos los componentes y que se ha terminado convirtiendo en el mayor reto de quienes trabajan reparando teléfonos móviles.
Con los nuevos sistemas se pretende que no resulte mucho más barato sustituir un componente dañado que comprarnos un nuevo teléfono.
Actualmente, en pleno año 2026, las principales marcas tecnológicas están valorando y trabajando en Soluciones tecnológicas que permitirían su certificación por parte de Europa. y, por lo tanto, que se siguen comercializando, al mismo tiempo que nos ofrecen a los usuarios soluciones mucho más sencillas y económicas.
- Juntas de elastómeros de alta compresión.: A través de unas juntas diseñadas milimétricamente con láser, el chasis de titanio o de aluminio permitiría acoplar todos los componentes y que estos encajen a la perfección, ahorrándose el uso de pastas y otros componentes que con el paso del tiempo pierden su eficacia.
- Anclajes con pestañas metálicas: Con un sistema similar al que se utilizaba hace años, pero en esta ocasión con una fricción mucho más controlada, se permitiría asegurar el cierre completo del smartphone en todo el perímetro.
- Chasis de doble estructura: El aspecto final y más avanzado pasa por integrar una batería aislada a través de un compartimento húmedo.

Los smartphones clásicos y los plegables han convertido la certificación IP68 en un estándar, permitiendo que los líquidos no les causen daños, ni tampoco los provoquen la presión de la misma. Una estanqueidad que se presenta como un gran reto, ya que no solo es necesario que sobreviva, sino también que se pueda secar y abrir en numerosas ocasiones como haga falta.
Viviremos un cambio drástico en la industria de los teléfonos y la carrera no ha hecho nada más que comenzar. En MovilZona estamos deseando poder comprobar cómo cambia la construcción de los dispositivos que utilizamos a diario.
