No soy un ferviente fan del iPhone 16epero tampoco lo soy de otros modelos de Apple. Pero, la marca parece convencida de que su teléfono barato es importante, aunque los números y la percepción del mercado cuenten otra historia muy distinta.
La idea de un iPhone “económico” siempre ha sido atractiva sobre el papel, pero en la práctica Apple lleva años sin dar con la tecla. El iPhone 16e es el último ejemplo de esa contradicción: un terminal bien construido, solvente, incluso recomendable en algunos escenarios, pero que ha pasado por el mercado con más pena que gloria.
Las cifras de ventas del iPhone 16e no han cumplido las expectativas internas, pese a que se ha vendido bastante bieny eso ya es significativo tratándose de Apple. Era el iPhone más barato del catálogo, la supuesta puerta de entrada perfecta al ecosistema para usuarios de Android o para quienes no querían pagar precios de gama alta. Sin embargo, por el precio al que llegó —y sobre todo por el precio de lanzamiento— competía directamente con alternativas Android mucho más agresivas en especificaciones, y también con iPhones reacondicionados o modelos de generaciones anteriores que resultaban más atractivos.
En la práctica, el iPhone 16e quedó atrapado en tierra de nadie.
Apple sigue empeñada
Pero Apple no parece dispuesta a dar marcha atrás. Todo apunta a que el iPhone 17e llegará esta primaverarepitiendo el calendario del año anterior. Producción en enero, presentación en febrero y lanzamiento antes de que acabe el mes.
Estratégicamente tiene sentido ya que así la firma puede revitalizar las ventas a mitad de ciclo sin canibalizar a los iPhone 17 de septiembre, que siguen funcionando como un de lujo en términos de demanda y pedidos anticipados.
Pero hay que tener en cuenta que el iPhone Air tampoco ha terminado de despegar y su producción incluso habría sido recortada. Vamos, que hay dos apuestas “alternativas” dentro del catálogo que no han conectado con el público.
Y, aún así, Apple insiste en que Apple quiere seguir vendiendo por 700 euros un móvil con pantalla de 60 Hz, recortes evidentes y una propuesta que se sostiene más por el logo que por el conjunto.
¿Qué esperar del iPhone 17e?
Eso no significa que el iPhone 17e vaya a ser un mal teléfono. Todo lo contrario. Los apuntan rumoresn a una mejora clara respecto al 16e, comenzando por un cambio de diseño clave: la llegada de la Isla Dinámica. Abandonar por fin el notch sería un paso lógico y necesario para unificar el lenguaje visual de toda la gama. Reutilizar paneles del iPhone 15 permite a Apple ahorrar costes sin dar una imagen de producto desfasada, aunque siga anclado en los 60 Hz para proteger la exclusividad de los modelos Pro.

En rendimiento, previsiblemente no habrá quejas. Apple mantiene su estrategia de montar el procesador más reciente también en su iPhone más “barato”. el salto a la A19 Garantiza potencia de sobra y muchos años de actualizaciones, uno de los grandes argumentos de la marca frente a Android. A eso se sumaría el nuevo chip de conectividad C2 y mejoras largamente pedidas como la compatibilidad completa con MagSafe y Qi2solucionando una de las carencias más críticas del iPhone 16e.
Ahora, ¿necesita el mercado un iPhone 17e o lo necesita Apple para rellenar huecos en su catálogo? ¿Y mantener el volumen de lanzamientos? Para el usuario estándar la respuesta no es tan clara. El iPhone 17e será probablemente un muy buen móvil… cuando baje de precio. Exactamente igual que ocurrió con el 16e.
Pero, en el momento del lanzamiento, volverá a parecer caro para lo que ofrece.
