La OMS anunció este martes, 27 de enero, una lista de seis países que, por distintos motivos, han perdido la denominación de país libre de sarampión. estos hijo Reino Unido, Austria, Armenia, Azerbaiyán, Uzbekistán y España. Sí, España. Para quien pensaba que este momento no llegaría nunca, aquí está. Tras recibir la ansiada denominación de país sin circulación endémica de este virus en 2016, ha bastado con una década para que demos un paso atrás.
Como es lógico, este anuncio ha generado un gran revuelo. Hace tiempo que se viene anunciando que el movimiento antivacunas es cada vez algo menos anecdótico y que podría traer consecuencias graves. Ahora, esas consecuencias han caído sobre España de golpe.
Y es que, si bien hay otros motivos, el descenso de las tasas de vacunación es una de las causas por las que España ya no es un país libre de sarampión. Por ese motivo, una de las medidas que ha anunciado el Ministerio de Sanidad ha sido justamente la de intentar concienciar sobre los riesgos de la enfermedad. Reforzar las campañas de vacunación es muy necesario, pero está claro que hace falta algo más.
¿Por qué ha dejado España de ser un país libre de sarampión?
En España se registraron 11 casos de sarampión en 2023, 227 en 2024 y 397 en 2025. El ascenso está clarísimo. ¿Pero a qué se debe?
Hay varios motivos por los que España ha dejado de ser un país libre de sarampión. En primer lugar, se han dado numerosos casos importados desde Rumanía y Marruecosambos países que aún no se consideran libres de la enfermedad. Sin embargo, esta no es razón suficiente, ya que para que se considere que el virus está activo en un país debe haber circulación endémica. Es decir, debe haber personas contagiándose aquí.
Si bien no se ha identificado con seguridad ningún caso endémico, la OMS considera que, teniendo en cuenta los datos en aumento de España, es algo que no puede descartarse. Si esto hubiera pasado, si un caso importado hubiera dado lugar a contagios por dispersión endémica, sería porque No hay una cobertura vacunal suficiente.

Para que se considere que un lugar está correctamente protegido del sarampión, debe haber un 95 % de la población vacunada con dos dosis. En España, según indican desde El Paíslas coberturas vacunales son bastante elevadas, con un 97,3 % para la primera dosis de la triple vírica y un 93,8 % para la segunda. La triple vírica es la vacuna con la que se inmuniza frente al sarampión en España. Incluye protección frente a este virus, pero también el de la rubéola y las paperas.
A pesar de que las tasas medias nacionales son bastante buenas (con la segunda dosis ligeramente por debajo de lo recomendado por la OMS), hay algunas comunidades autónomas que sí que se encuentran más desprotegidas. Por ejemplo, Baleares, Canarias y Aragón tienen coberturas inferiores al 90 % para la triple vírica. Todo esto lleva a considerar que España no está del todo blindada frente a la dispersión del sarampión.
De hecho, de los 227 casos detectados en 2024, 160 no estaban vacunados y 7 contaban solo con una dosis.
En definitiva, antes de que a alguien se le ocurra culpar a la inmigración de este repunte, si el virus se está extendiendo en España es porque aquí no hay suficiente cobertura vacunal. Los inmigrantes no tienen la culpa.
¿Por qué no hay suficiente cobertura vacunal?
España no es uno de los países en los que más ha calado el movimiento antivacunas, pero tampoco lo ha visto pasar de largo. Un 8% de la población en España asegura desconfiar de las vacunas. Además, esta es una cifra que, curiosamente, podría ascender entre los más jóvenes, pues otras encuestas señalan que el 12,5 % de los adolescentes españoles muestran avance hacia la vacunación. Las redes sociales son un caldo de cultivo enorme para la proliferación de los movimientos antivacunas. Por eso podrían estar calando entre los más jóvenes.
Por otro lado, en el caso de enfermedades como el sarampión, en países como España, donde lleva mucho tiempo bajo mínimos, se corre el riesgo de que la población le pierda el respeto. Si nadie ha visto a su alrededor los estragos que pueden causar esta enfermedad cuando se complica, puede pensar que no es más que un sarpullido. Pero el sarampión es mucho más. En los casos más gravess, en los que la enfermedad se complica, puede causar neumonía, encefalitis e incluso ceguera.
Es importante concienciar sobre los riesgos de la enfermedad y la seguridad de las vacunas. Pero, por supuesto, también es importante reforzar las tasas de vacunaciónque podrían haber perdido su buen ritmo a raíz de la pandemia de COVID-19. En España esto no ha sido tan intenso como en otros lugares; pero, aún así, es el momento para reforzarlo aún más.


¿Qué piensa hacer el Gobierno para que España vuelva a ser un país libre de sarampión?
A raíz del anuncio de la OMS sobre la decisión de retirar a España el estado de libre de sarampión, el Ministerio de Sanidad ha anunciado un paquete de medidas que ya se están poniendo en marcha. Si todo va bien, estas deberían restaurar cuanto antes el estado anterior.
Para empezar, se reforzará el sistema de vacunación para garantizar una cobertura vacunal superior al 95% con ambas dosis de la vacuna triple vírica. Especialmente en población infantil y grupos de riesgo. No todos los grupos de la población son iguales de protegidos. Por eso, se desarrollarán estrategias específicas dirigidas a colectivos con baja cobertura vacunal.
Una de las formas más rápidas de testear que todo va bien es aprovechar cada contacto con los servicios sanitarios para revisar y actualizar el estado vacunal. Sobre todo se deben reforzar estas medidas en personas que vayan a viajar a países con altas tasas de sarampión. Finalmente, puesto que hay personas que rechazan la vacuna a pesar de tener acceso a ella, se difundirá información a la población general sobre la enfermedad. Y también sobre su prevención y su mecanismo de transmisión.
Con todo esto se espera que España vuelva a ser un país libre de sarampión. Si hay algo que debería enorgullecernos incluso más que las Eurocopas, las medallas olímpicas o los Roland Garros, es que España es un país líder en trasplantes y de los que tienen tasas más altas de vacunación. Intentemos no caer en lo referente a la Sanidad, porque eso es lo que verdaderamente nos hace grandes.
