Francia pensaba que había dado con la solución para evitar que los paquetes procedentes de China con un bajo valor dejasen de dañar el comercio del propio país, aunque la jugada no les ha salido del todo como esperaban. Recordamos que desde el pasado 1 de marzo todos los paquetes de bajo valor deben retribuir dos euros en concepto de tasa para el gobierno francés.
Esta medida ha quedado en el olvido para plataformas como Shein o Temu con una solución rápida y sencilla, que se basa principalmente en derivar todos o la gran mayoría de los paquetes fuera del país lusoaunque posteriormente acaban entrando a Francia mediante otros medios de transporte más difíciles de controlar que los aviones de carga.
Las nuevas rutas para las mercancías llegadas desde China.
Los envíos que anteriormente llegaban directamente a las grandes ciudades francesas ahora han sido modificados y llegan a otros países del viejo continente europeo. En la actualidad, se concentran mayoritariamente en Bélgica y en los Países Bajosdonde se inicia una distribución del flujo de mercancías que llega hasta Francia mediante carreteras.
Otro factor que deja claro el cambio que las tiendas chinas han implantado en sus procesos de envío recae sobre los datos que facilitan el grupo aeroportuario Groupe ADP, y ha asegurado que en torno a unos 50 vuelos de carga semanales han dejado de llegar al aeropuerto de París-Charles de Gaulle desde el mes de marzo. Además, la Unión de Empresas de Transporte y Logística de Francia ha confirmado que los paquetes pequeños que llegan al aeropuerto Roissy-CDG se han reducido un 92% desde el 3 de marzo, si lo comparamos con los meses anteriores.
Pero Francia no es el primer país afectado por estas decisiones; anteriormente ya se había podido comprobar que un movimiento similar en Italiael primer país que implantó una tasa similar, concretamente desde el pasado uno de enero, donde una treintena de vuelos de carga dejaron de aterrizar en Milán y los paquetes de bajo valor disminuyeron la entrada por vía aérea al país italiano hasta en un 36%.
Medidas que dejan claro que, mientras no se tome una medida unitaria, las tiendas chinas no disminuirán su actividad, sino que buscarán vías de transporte alternativas siempre y cuando las cuentas sigan siendo positivas.
Bruselas prepara la solución definitiva
Los primeros países que implantaron las medidas regulatorias nos han demostrado los escasos resultados que sus tasas han obtenido; es por ello que, debido al crecimiento masivo de la paquetería de bajo valor originaria de ChinaBruselas ya está organizando una respuesta coordinada con la intención de restringir las ventajas competitivas del continente asiático. Se habla de la implantación en toda la Unión Europea de un recargo de tres euros por paquete, desde el mes de julio de este mismo año 2026.

Esto permitiría que los 4.600 millones de envíos que entraran a Europa desde China no tuvieran la posibilidad de evitar estos recargos desviando los vuelos a otros países. Seguiremos atentos a los cambios en el comercio digital que antes o después terminarán afectando a los consumidores.
