Si tienes un teléfono inteligente que funciona con el sistema operativo de Google sin actualizar desde hace años, estás en riesgo. Y no es que lo digamos nosotros, es que es la propia compañía responsable de Android la que alerta de ello. Y es que la fragmentación, ese mal del sistema operativo de nuestros teléfonos, ha pasado de ser una simple molestia de interfaz a convertirse en una amenaza real para la privacidad de más de mil millones de personas.
Google lo ha confirmado oficialmente que los dispositivos que ejecutan Android 12 o versiones anteriores han dejado de recibir parches de seguridad mensuales. Esto, sobre el papel, podría parecer runa nimiedad, pero la realidad es que, hoy por hoy, supone el 42,1% de los terminales Android activos en el mundo. Es decir, que 4 de cada 10 teléfonos inteligentes aún funcionan con su sistema operativo.
Y, no hablamos de que no van a recibir más versiones de Android. No, hablamos de parches de seguridad puros y duros. No hablamos de que no vayan a disfrutar de nuevas funciones visuales o mejoras en la cámara. Hablamos de que van a quedar desprotegidos ante exploits, spyware y troyanos de todo tipo.
Al detenerse estas actualizaciones, cualquier vulnerabilidad descubierta por los piratas informáticos a partir de ahora quedará abierta de forma permanente en estos dispositivos.
La fragmentación, ese gran enemigo.
Mientras que Apple mantiene un control férreo sobre su ecosistema, permitiendo que iPhones de hace seis años sigan actualizados, en Android la responsabilidad se diluye. Google desarrolla el código, pero son fabricantes como Samsung, Xiaomi, opo oh Motorola quienes deciden cuánto tiempo vive un dispositivo. Y es aquí donde vemos como muchos terminales de gama media y baja lanzados en 2021 o antes han sido abandonados por sus marcas. Esto genera una brecha de seguridad masiva.
Por ponernos en contexto, actualmente, solo el 7,5% de los usuarios disfruta de Android 16mientras que millones de usuarios siguen anclados en Android 11 o 10versiones muy sencillas de atacar por aquellos con los conocimientos necesarios.
Y es que, un smartphone sin soporte es vulnerable a ataques de ejecución remota de código. Esto significa que un hacker podría:
- Accede a tus aplicaciones bancarias: Al no haber parches que protejan el kernel del sistema, los troyanos pueden interceptar los mensajes SMS de doble verificación (OTP).
- Robo de identidad: El acceso a tus fotos, correos y contactos es mucho más sencillo si el sistema operativo tiene «agujeros» conocidos que nadie va a tapar.
- rastreo y espionaje: El spyware puede activar el micrófono o la cámara sin que el usuario lo note, aprovechando fallos en la gestión de permisos de versiones antiguas.
¿Qué debes hacer si tu móvil está afectado?
El consejo que te podemos dar es el más evidente. Si tu terminal está estancado en Android 12 o inferior y no va a recibir nuevas versiones del sistema operativo, ha llegado el momento de renovarlo. Al final, la seguridad es una de esas líneas rojas que no debes permitirte cruzar con tu teléfono, y comprar un nuevo smartphone con versiones más modernas de Android no va a implicar un gran diseño.
