Que la maraña de cables que hay en nuestras casas esté bien organizada es algo que nos lleva obsesionando desde hace años. Normalmente, cuando hablamos de gestión de cables nos solemos referir al espacio de trabajo, pero también puede ser un problema en nuestros salonesdonde hay cables que por más que nos empezamos a sustituir, siguen ahí. Uno de ellos es el HDMI.
Aunque existen tecnologías para poder ver contenido en un televisor o proyector sin tener que tirar de cable físico, el cable HDMI sigue siendo la mejor y, a veces, única opción.
Alternativas al cable HDMI
Los cables HDMI tienen los inconvenientes de cualquier cable: limitan la movilidad, causan desorden visual y, dependiendo del dispositivo que queramos conectar, es muy probable que necesitemos adaptadores. Afortunadamente hay tecnologías que nos permiten prescindir de él.
Chromecast y Airplay

Google TV Streamer, anteriormente conocido como Chromecast
Son las opciones más populares y conocidas ya que cuentan con el respaldo de grandes compañías como son Google y Apple. Cada vez más televisores integran ambos sistemas, por lo que ya no es necesario adquirir un dispositivo separado. En el caso del Chromecast clásico, técnicamente no es una solución sin cables, pero sí que nos permite lanzar el contenido que queramos ver sin tener que usar uno expresamente para conectar el móvil a la tele.
miracast

Smart View en un móvil Samsung. Imagen: Xataka Inicio
Una de las soluciones que ha tratado de sustituir al HDMI es Miracast, habitualmente conocida como Duplicar pantalla o Smart View en móviles Samsung. Se trata de un protocolo que funciona mediante WiFi Direct permite que dos dispositivos se detecten y que podamos reflejar la pantalla de uno en la del otro. Este punto es importante ya que solamente funciona en modo reflejandoes decir, que clonar el contenido de la pantallano la extiende ni reproduce un vídeo de una aplicación como hace un Chromecast.
Con Miracast, si quieres ver un vídeo que tengas guardado en tu móvil en la tele, tendrás que dejar el móvil encendido y el mismo vídeo reproduciéndose en él. La ventaja es que es un estándar multiplataforma y permite enviar vídeo FullHD sin apenas latencia. Eso cuando funciona bien, porque Los problemas de conexión son bastante habituales.
Kits de HDMI inalámbricos


Si no puedes (o no quieres) tirar un cable HDMI hasta una pantalla o proyector, una solución puede ser usar un kit inalámbrico. Consta de un emisor que envía la señal AV de forma inalámbrica a un receptor, que estará conectado al dispositivo de destino, como la tele. Hay bastantes opciones disponibles a precios relativamente considerables, como esta de UGREEN que cuesta menos de 60 euros o un poco más caras, como esta de VENTION por 119 euros.
El problema que tienen este tipo de soluciones es principalmente las interferencias y, sobre todo, la latencia. Además, tienen limitaciones como ausencia de soporte HDR y muchos no soportan vídeo 4K.
El HDMI sigue siendo necesario
Aunque existen alternativas sin cable son eso, alternativas, no sustitutos. Sí que hay propuestas que mejoran el HDMI, como el estándar GPMI desarrollado por una organización de más de 50 empresas chinas. Esta interfaz promete transferencias de hasta 192Gbps y soporta vídeo 8K, pero aunque logrará desplazar al HDMI sigue necesitando un cable.
No existen alternativas inalámbricas que mejoren el rendimiento y estabilidad de un cable HDMI físico, especialmente en escenarios donde la latencia es clave como los videojuegos competitivos. Bien sea en la consola o en el PC, el cable siempre será el sistema de preferencia en este caso.
También es lo mejor si te interesa obtener la mejor calidad de vídeo y audio, por ejemplo al conectar un sistema de cine en casa, y priorizas la estabilidad de la conexión. Eso sí, hay que elegir bien el cable y el puerto al que lo conectamos para sacar todo el partido.
Imagen | Xataka
En Xataka | La maldición de los hoteles son las teles que no dejan usar el puerto HDMI. La solución es evidente: hackearlas
