La Comisión Europea ha vuelto a intensificar su presión regulatoria sobre las grandes compañías tecnológicas. El Ejecutivo comunitario acaba de obligar a Google a modificar el funcionamiento de su sistema operativo para garantizar una mayor competencia, debido a que Bruselas siempre ha considerado que Google ha aprovechado su control sobre Android para favorecer a sus servicios —especialmente, en áreas como los motores de búsqueda y la inteligencia artificial—.
Esta medida se enmarca en la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), de esta manera, la Comisión Europea puede garantizar que otros fabricantes tecnológicos puedan iintegrar alternativas a los servicios de Google sin restricciones técnicas ni contractuales que limitan la elección de los usuarios. Por lo tanto, la decisión obliga a la compañía de Mountain View a abrir Android a los competidores que quieren ofrecer servicios de IA en los dispositivosademás, exige medidas para fomentar la competencia entre buscadores, impidiendo que Google siga siendo la opción predeterminada.
Tal y como ha dado a conocer la agencia EFE, ahora, los de Mountain View disponen de seis meses para adaptarse a la normativa. En caso de no cumplirla, la Comisión Europea podría abrirle un expediente, e incluso iniciar un procedimiento sancionador que derivaría en multas económicas.
La Comisión Europea quiere que Google abra su sistema operativo
Este movimiento refuerza la estrategia de la Unión Europea de convertirse en el principal regulador mundial del sector tecnológico, debido a que Bruselas quiere que Google dé a sus competidores el mismo acceso a las funciones que Gemini ofrece a los usuarios en los dispositivos Android. Asimismo, es importante mencionar que el objetivo de la Comisión Europea consiste en garantizar que los proveedores externos tengan las mismas oportunidades de innovar y competir en el cambiante panorama de la IA.
Por otro lado, acorde a dicha obligación, el Ejecutivo comunitario fuerza a Google a que los proveedores de motores de búsqueda alternativos tengan acceso “en condiciones justas, razonables y no discriminatorias” a los datos anonimizados de clasificación, consultas y visualizaciones que posee Google Search.
Asimismo, el objetivo es que el resto de motores de búsqueda puedan consultar estos datos para “optimizar sus servicios y ofrecer a los usuarios alternativas genuinas a las búsqueda de Google”, también mediante los chats de inteligencia artificial.
Si Google no cumple la normativa, podría enfrentar una sanción
En los próximos tres meses, la Comisión Europea trasladará a Google las medidas que debe llevar a cabo para cumplir con la DMA y, una vez lo haga, la compañía de Mountain View tendrá la oportunidad de ofrecer soluciones alternativas a la propuesta del Ejecutivo comunitario. No obstante, si la Comisión considera que Google sigue incumpliendo la normativa, podría abrirle un expediente en el futuroque podría culminar en una multa, como hemos mencionado.
