La tecnología ha transformado casi todos los aspectos de nuestra vida diaria, y la salud bucodental no es una excepción. En los últimos años, los cepillos de dientes eléctricos han evolucionado hasta convertirse en auténticas herramientas inteligentes. capaces de analizar nuestros hábitos de higiene y guiarnos hacia un cepillado más eficaz.
LEA TAMBIÉN
Gracias a la integración de la inteligencia artificial (IA), estos dispositivos ya no solo vibran o rotan: ahora aprenden de nuestra rutina, detectan zonas que pasamos por alto, si estamos ejerciendo mucha presión y si nos cepillamos de forma incorrecta, con el fin de ofrecernos informes personalizados para mejorar día a día.
Son los propios dentistas quienes más recomiendan este tipo de dispositivos, ya que, aunque exigen de un período de adaptación –no siempre es fácil acostumbrarse a esos niveles de vibración en el interior de la boca, después de décadas usando cepillos tradicionales–, ayudan a mantener una técnica correcta, a consolidar buenos hábitos y reducir el riesgo de enfermedades periodontales.
Por lo general, estos cepillos se conectan a través de Bluetooth a una aplicación que se descarga en el celular que permite hacer el monitoreo y la recolección de información, que estará a nuestro alcance. Ese es el plus que tienen frente a los cepillos eléctricos tradicionales, que existen en el mercado internacional desde los años 60.
LEA TAMBIÉN

Estos cepillos eléctricos han evolucionado hasta los nuevos modelos con IA. En un principio, eran dispositivos alámbricos que tenían una vibración que reemplazaba el cepillado manual. Después, incorporaron novedades como las versiones inalámbricas, la vibración sónica y sensores para advertir cuando se ejerce mucha presión sobre la encía.
Diferentes investigaciones han respaldado el cepillo eléctrico sobre el manual. Y ahora con la inclusión de la IA, estos dispositivos ofrecen más bondades que podrían convencerlo de hacer la transición. Algunas son reducción de placa bacteriana y caries, prevención de periodontitis, protección de la encía, el esmalte y los dientes ante una caída, aumento de saliva no estimulada, entre otros.
La ventaja de estos cepillos es que hacen el trabajo por uno. Solamente hay que ubicarlos en cada diente y ellos se encargan de la limpieza, incluso cuentan con temporizadores que ayudan a que el dispositivo le dedique el tiempo necesario a un diente sin generar abrasiones. Además, su diseño de cabezal redondo y mango alargado permite llegar a lugares difíciles de cepillar.
LEA TAMBIÉN

Los cepillos eléctricos no están contraindicados en niños que no tengan ortodoncia. Y los nuevos modelos con IA incluyen funciones lúdicas para hacer más divertido el cepillado en esta edad, como juegos interactivos, recompensas y más. De hecho, los expertos los recomiendan desde esta edad para incentivar de forma interactiva la higiene bucal. Además, tienen el beneficio de que educan, al tiempo que cepillan, gracias a la información recolectada.
Además de los niños, estos dispositivos especiales son recomendados para personas con encías sensibles, pacientes con brackets, implantes, prótesis o en tratamientos periodontales que requieran más rigurosidad en su higiene bucal. En último lugar, se recomiendan para cualquiera que busque mejorar sus hábitos.
Teniendo en cuenta estas bondades, el equipo de Portaltic de Europa Press comparó dos modelos de diferentes marcas que fueron los más populares en 2025: el Oral-B iO9 y el Philips Sonicare 7100. Ambos representan enfoques distintos, pero igualmente eficaces.
LEA TAMBIÉN

Seguimiento 3D
El Oral-B iO9 destaca por su pantalla interactiva, aportándole un aspecto ‘prémium’ desde un primer momento. Es muy sencillo navegar por este pequeño panel y cambiar entre los siete modos de limpieza, que cuentan con íconos muy gráficos para que sea fácil reconocerlos: limpieza diaria, extrasensible, cuidado de encías, limpieza intensa, blanqueamiento, extrasensible y limpieza lingual.
Su sensor de presion indica cuándo está ejerciendo una presión excesiva, insuficiente o perfecta, protegiendo así las encías y los dientes sensibles. Lo hace con un sistema sencillo de semáforo, iluminando un aro verde alrededor del cabezal cuando lo está haciendo bien o rojo cuando la presión es demasiado fuerte. El sistema capta perfectamente su atención.
La forma redonda de los cabezales está diseñada con dentistas para adaptarse a la forma del diente y limpiar en las zonas de más difícil acceso, aunque hay que reconocer que en un primer uso –si no está acostumbrado a este tipo de cepillos– la sensación es rara y cuesta habituarse los primeros días.
La inteligencia artificial de este dispositivo controla y monitoriza el cepillado en las superficies delantera, superior y trasera de los dientes, guiándolo para lograr una limpieza más completa. Este seguimiento 3D con IA de la superficie dental –conectando el cepillo por Bluetooth con la app del celular– es una solución muy curiosa y práctica a la hora de lograr que no se quede ninguna zona de la dentadura sin repasar.
Su cargador magnético carga el cepillo en unas tres horas, y su funda de viaje Power2Go permite cargarlo cuando está fuera de casa.
LEA TAMBIÉN

Sencillaz y autonomía
En el caso del Philips Sonicare 7100, cambiamos la pantalla interactiva por un sistema más sencillo de leds, de manera que el usuario pueda elegir entre cuatro modos (limpieza, blanqueamiento, cuidado de las encías y sensibilidad) y tres intensidades diferentes. También incorpora un sensor de presión con alertas visuales que, si detecta un cepillado excesivo, ilumina el anillo incorporado en la base del cepillo y reduce la vibración, ayudando a proteger las encías, el esmalte y los tejidos más delicados.
El cabezal de este dispositivo (G3 Premium Gum Care) es algo más cómodo –quizás porque se parece más al formato tradicional– y también promete llegar a todos los huecos entre los dientes con 62.000 movimientos por minuto. Se siente algo más suave y en una primera toma de contacto con este tipo de dispositivos se agradece.
La aplicación Philips Sonicare envía consejos personalizados, seguimiento de progreso e informes detallados para perfeccionar la técnica de cepillado. Es un formato más sencillo y con especial foco en el tiempo de cepillado y la presión, pero eso es más que suficiente para un usuario medio. La batería ofrece más de tres semanas de uso con una sola carga, lo que lo hace muy atractivo entre otros modelos. El estuche de carga –con unas dimensiones más reducidas– cuenta también con puerto integrado para ampliar esta autonomía cuando estamos de viaje.
Otros modelos
Además del Oral-B y el Philips, otras marcas mencionadas por expertos son:
Humo de Colgate: se conecta a través de una aplicación con el fin de rastrear la frecuencia y duración del cepillado. Ofrece 30.000 vibraciones sónicas por minuto y le da la opción de dos tipos de vibraciones: normal o sensible. Tiene un sistema de recompensas para animarlo a ser juicioso con la limpieza bucal. Su valor es uno de los más económicos del mercado, y su batería puede durar hasta 90 días.
Oclean X Pro Elite: Del mismo modo que el de Oral-B, este cuenta con un panel táctil que le muestra los resultados en pantalla. Incorpora tecnología ultrasilenciosa, genera 84.000 movimientos por minuto y ofrece cuatro modos y 32 intensidades de limpieza. Su batería puede durar hasta 35 días.
Con información adicional de Clínica Soludent.
