Hay dispositivos que no nacen para presumir de especificaciones, sino para encajar en la vida real. En ese terreno —más estilo de vida que electrónica pura— es donde encuentra su sitio la LG Stanby ME 2que tras un mes de uso confirma algo que ya pensé cuando probé la primera: está muy bien diseñado, muy bien ejecutado y, en definitiva, muy bien ideado.
No es exactamente un televisor, sino casi una categoría propia. No intenta sustituir a la gran tele del salón ni competir en cifras técnicas, sino hacer algo mucho más sencillo, aunque a la vez más difícil de ejecutar bien: estar donde la necesitas, cuando la necesitas.
Hay habitaciones donde no quieres o no puedes poner un televisor fijo. Por espacio, por estética o simplemente porque no te apetece tener otra pantalla permanente. No es un drama, pero sí una situación bastante común. Y es justo ahí donde esta propuesta cobra sentido.
Siempre digo que la tecnología debería servir para resolver pequeñas necesidades sin complicarte la vida. Por eso esta pantalla me ha gustado tanto: porque no intenta reinventar la televisión, sino hacerla más flexible.
Qué es exactamente LG StanbyME 2
La StanbyME 2 es la segunda generación de la propuesta de pantallas portátiles de LG con webOS. Cuestarla encajarla en una sola categoría: no es un televisor tradicional, pero tampoco es simplemente un monitor ni una tableta grande. Es una pantalla táctil inteligente, con batería y sistema de Televisión inteligente completo, pensado para moverse y usado según el momento.
Sirve para ver transmisiónpero no solo para eso. También para música, aplicacionescontenidos verticales, como pantalla secundaria puntual, para una consola portátil o como apoyo en tareas de trabajo y videollamadas, aunque aquí hay un matiz importante: la cámara no viene incluida y hay que añadirla como accesorio.
Es, en la práctica, una pantalla comodín..
Diseño y movilidad: cuando mueve la pantalla no da pereza
La clave de que este concepto funciona está en algo muy básico: que moverla sea fácil de verdad. La peana con ruedas cumple exactamente esa función. No es ‘transportable’, es movible. La diferencia se nota. La desplazas sin esfuerzo y sin sensación de inestabilidad, así que terminas cambiándola de habitación más de lo que pensabas.
Durante este mes la he ido rotando entre dormitorio, despacho y salón como si fuese un elemento más de la casa. Un día pantalla de serie, otro día apoyo de trabajo, otro día música de fondo.
Frente a la generación anterior, aquí he notado mejores ajustes mecánicos: el sistema de altura, inclinación y giro se siente más suave y más sólido. No cambia la idea base, pero sí la sensación de producto refinado.
El diseño ayuda: blanco mate, discreto, fácil de integrar. No parece un aparato que te obligue a reorganizar la habitación para justificar su presencia.
Detalles de diseño que suman (y uno que no tanto)
El mando es cómodo y práctico. con accesos directos a plataformas y botón de modo decorativo para lanzar salvapantallas. El sistema imantado para dejarlo pegado al cuerpo de la pantalla es uno de esos detalles que funcionan muy bien en el día a día: no lo pierdes, no lo buscas.
Aquí echo en falta una cosa: si ya lo vas a dejar imantado ahí, Tendría todo el sentido que se cargará de forma inalámbrica.. En lugar de eso, va con pilas. No es grave, pero rompe un poco el discurso de producto redondo.
En tiene conectividad lo necesario: HDMI para consola u otras fuentes, USB-C para carga y puertos para accesorios. Todo accesible en el lateral, sin malabares.
Ajustes y formato: horizontal, vertical y ahora también extraíble
Uno de los grandes aciertos se mantiene: Puedes usarla en horizontal o en vertical. Y no es un capricho. En vertical deja de comportarse como tele y pasa a ser más pantalla: consultas, música, vídeos cortos, apoyo visual, incluso uso tipo pizarra.
Aquí también hay refinamiento frente al modelo anterior: el cambio de orientación y la interacción táctil se sienten más naturales. Como en este caso la usas más tocando y menos navegando con mando, se agradece.
Aunque el salto importante de esta generación es otro. Ahora la pantalla es extraíble. Puedes desacoplarla de la peana con un botón y usarla como una especie de tablet gigante con funda o correas. Los accesorios se venden aparte, pero el simple hecho de poder separarla cambia el planteamiento: ya no es solo un tele móvil, es una pantalla portátil independiente. O si quieres una tableta gigante.
Usos reales: streaming, consola portátil y pantalla de apoyo
En casa la he usado sobre todo para transmisiónmúsica y como pizarra digital, pero también como pantalla secundaria puntual. No sustituye a un buen monitor ni a una gran tele, pero cubre muy bien ese momento de «necesito pantalla aquí, ahora».
También la he usado con consola portátil y cumple sin problema si entiendes que no es una pantalla juego de azar. No es su liga, pero sirve perfectamente para jugar de forma cómoda en otra habitación si en el salón está el televisor secuestrado por tus hijos viendo ‘Bluey’.
En trabajo y videollamadas funciona bien en cuanto a sistema y fluidezpero volvemos al mismo punto: sin cámara integrada, la experiencia no es tan directa como podría ser.
Calidad de imagen y sonido: suficiente para su misión
La calidad de imagen es buena para el tipo de producto que es. No juega en la liga de las teles de primera calidad ni lo intento. Se ve bien, con buena nitidez y color equilibrado, más que suficiente para series, cine y vídeo diario. No impresiona, pero tampoco decepciona.
El sonido sigue la misma línea: correcta, limpia y válida para uso cercano. Para cine grande preferirá otro equipo, pero para uso de la habitación funciona sin necesidad urgente de altavoces externos.
Un detalle interesante de esta segunda generación es el control por voz integrado en el propio dispositivo. A diferencia de otros equipos donde el micrófono va en el mando, aquí el micro está en la pantalla. Si activa la función y acepta los permisos, puede invocar al asistente y pedir acciones sin tocar botones.
En uso real tiene sentido porque normalmente estás cerca cuando la utilizas —no es una tele de tres metros de distancia—, así que responde bien. Además, incluye interruptor físico para silenciar el micrófonoalgo que siempre se agradece por privacidad.
No es la función estrella del producto, pero suma comodidad y encaja con esa idea de pantalla más personal que la tele tradicional.
Sistema y experiencia: más fluido que antes
Integra webOS 24 con entorno completo de Televisión inteligenteperfiles, recomendaciones y aplicaciones. La configuración es rápida y sencilla, como cualquier dispositivo actual.: cuenta, WiFi y seguir pasos.
Comparada con la primera StanbyME, esta generación se siente algo más fluida en navegación y carga de aplicaciones. No es una revolución, pero sí un refinamiento que hace que todo resulte más cómodo.
Batería: libertad real, con límites normales
La autonomía anunciada sigue rondando hasta cuatro horas en modo ahorro. No hay salto grande frente a la generación anterior, pero la gestión se siente algo más estable.
En la practica da para una película larga o varias sesiones de uso. No es una batería para olvidarte del cable todo el día, ni pretender serlo. Es una batería para movilidad dentro de casa. Justo lo que promete.
resumen
La conclusión es fácil: no es imprescindible, pero cuando la usas es un producto que entiendes que existe.
La LG StanbyME 2 no es para todo el mundo ni quiere serlo. No compite por ser la mejor tele, sino por ser la mas flexible. Convierte la pantalla en algo móvil, temporal y adaptable al espacio y al momento.
Mantiene la buena idea de la primera generación y la mejora donde tocaba: ajustes más finos, interacción más natural y, sobre todo, pantalla extraíble que amplía usos. Tiene pegas, pero el conjunto está bien resuelto.
Lo mejor
- Concepto muy bien resuelto: una pantalla portátil real que puedes mover por casa sin esfuerzo
Diseño cuidado y discreto que se integra bien en cualquier habitación.
Giro horizontal y vertical
Pantalla tactil
Peana estable con buenos ajustes de altura e inclinación.
Pantalla extraíble, que amplía escenarios de uso
Sistema webOS 24 completo y fluido con todas las apps de streaming
Control por voz integrado en la propia pantalla con interruptor físico de micrófono
Configuración sencilla y rápida
Lo peor
El mando está imantado pero no tiene carga inalámbrica.
La batería es útil, pero limitada: no es para olvidarse del cable.
Calidad de imagen correcta, pero lejos de teles premium
No está pensado para juegos exigentes
Los accesorios del ‘modo tablet’ se venden por separado
No sustituye a un monitor de trabajo ni a la tele principal, es un dispositivo complementario
