Sí, el realme GT 7 Pro ya me encandiló el año pasado, pero sentí que le faltaba ‘algo’, sobre todo a nivel fotográfico, algo que la marca se ha encargado de solucionar con su asociación con ricohmarca de fotografía y productos de oficina que, si bien no es la más conocida (como lo son Leica, Hasselblad o Zeiss) sabe muy bien lo que hace.
No es sólo cuestión de especificaciones o de características punteras. Aquí hablo de la sensación real de estar ante una gama alta bien concebidocon la ambición de plantar cara a modelos más caros.
@movilzonaoficial Así es el nuevo realme GT8 Pro, un teléfono con prestaciones TOP y unas cámaras ideales para fotografía callejera de la mano de Ricoh GR @realmeespana realmegt8pro ricoh fotografia
Y, en este trabajo, hay tres cosas que me han gustado especialmente del móvil: la cámarael rendimiento con su autonomía y ese guiño estético que permite cambiar el módulo fotográfico según tus preferencias.
Una cámara mejorada
La experiencia de cámara es, probablemente, el avance más evidente. No porque se haya convertido en el mejor móvil fotográfico del mercado, sino porque se nota un salto cualitativo en la intención.
el modo Ricoh es un acierto que aporta personalidadalgo que pocas marcas se atreven a hacer. Te da ajustes de color muy clásicos, con ese toque orgánico que recuerda a las compactas premium, y encima permite crear tus propias recetas, dándonos un nivel de control y experimentación que es justo lo que muchos usuarios avanzados buscamos cuando quieren un móvil que no se limite a saturar colores y levantar sombras.
También es cierto que el procesado sigue necesitando pulido para competir con los mejores, pero la libertad creativa del GT 8 Pro supone una mejora evidente respecto a modelos de años anteriores.
potencia exagerada
En lo que respeta al hardware el móvil se comporta como lo que es: un auténtico campeón. No hay aplicación que lo ponga en aprietos al Dragón 8 Elite Gen 5 y, en el día a día, se nota esa soltura que solo dan los chips capaces de mantener un rendimiento pico sin estrangularse. La pantalla acompaña, el sonido cumple de sobra y el conjunto se siente sólido, rápido y de altísima calidad.

La autonomía es otro de sus grandes argumentos. Tener 7000 mAh colocado en el GT 8 Pro en una posición poco habitual dentro de su segmento, y se agradece en jornadas largas en las que no quieres depender de un cargador.
No está por encima de lo que ofrece un tope de gama como el Oppo Find X9 Pro, pero sí se sitúa entre los mejores en relación entre capacidad, consumo y eficiencia.
Diseña a tu gusto
El tercer punto, más curioso que funcional, es el sistema para cambiar el diseño del módulo de cámara. Un nivel práctico no aporta nada decisivo, pero tiene un encanto especial.
Poder alternar entre un módulo circular, uno cuadrado o incluso versiones más decoradas da cierta libertad estética que no solemos ver y que, en un mercado tan uniforme, se agradece.

Eso sí, si cambias mucho de diseño, tendrás que comprar dos fundas diferentes, si es que no optas por dejar el teléfono presumiendo de diseño, sin carcasa ni otros accesorios.
