Nadie sabe una ciencia cierta qué sucederá con los teléfonos móviles en el futuro. Cómo serán o, incluso, si seguirán existiendo. Dependiendo de a quién preguntes, te podrían decir que evolucionarán en una cosa o en otra. Sin embargo, no hará falta esperar tanto para que sus contenidos cambien. Las aplicaciones tal y como las conocemos desaparecerán, según Carl Pei.
Aunque sin duda se trata de alguien menos mediático que sus colegas Sam Altman o Dario Amodei, está claro que el CEO de Nothing también es un experto en tecnología. En su opinión, las apps dejarán de existir por una razón muy sencilla: la inteligencia artificial ocupará su lugar. Como suele decirse en estos casos, él cree que solo puede quedar una.
La IA desaparecerá las aplicaciones de tu teléfono
Según Carl Pei, se tratará de una evolución natural, por así decirlo. En estos momentos la cosa es más o menos así: existe una aplicación para cada tipo de necesidad de los usuarios. Pero como él mismo ha sostenido y se puede ver en YouTubeeso cambiará debido a la inteligencia artificial. No debido a ChatGPT y demás chatbots tal cual se comportan ahora, sino por los llamados agentes de la IA.
Lo que expresa es bastante claro. Ahora necesitas una aplicación para hablar con los amigos, otra si quieres preparar un viaje, una más para enviar un correo electrónico, para comprar, etcétera. Quien más y quien menos tiene la pantalla inicial de su teléfono móvil llena de aplicaciones para diferentes usos. Los agentes de la IA, por el contrario, lo centralizarán todo.
Pongamos como ejemplo los viajes. En la actualidad, para reservar uno, lo normal es usar herramientas para comprar el billete de avión (o de lo que sea), reservar el hotel, buscar restaurantes y todas esas cosas. Lo que Carl Pei piensa es que los agentes de IA podrán ocuparse de todo eso. Además, sin que uno les tenga que estar dando instrucciones constantemente.
Esto, supuestamente, cambiaría también los sistemas operativos… por pura lógica. En vez de encargarse de organizar aplicaciones, se convertirían en entornos inteligentes capaces de actuar como intermediario entre el usuario y los servicios digitales. Es decir, que la interacción dejaría de centrarse en interfaces visuales y pasaría a basarse en lenguaje natural, preferencias personales y aprendizaje continuo.
Una teoría que tiene sus “peros”
Aunque la visión de Carl Pei puede parecer sumamente sensata a la hora de adivinar cómo serán los dispositivos móviles en el futuro, también es cierto que quizás todo no vaya a ser tan sencillo. Primero, porque hay muchas empresas que tienen enormes intereses en numerosas aplicaciones, y resulta complicado imaginar que vaya a ceder su dominio tecnológico tan fácilmente.
Pero sobre todo podría existir un inconveniente: los propios usuarios. Estos están muy familiarizados con los funcionamientos de la aplicación. Parece que la IA facilitará muchas las cosas, ahorrando esfuerzos y tiempo, pero, ¿es realmente eso lo que la gente quiere? Porque a veces preparar el viaje es casi tan divertido como disfrutar del lugar del destino.
