A la hora de buscar una nueva tarifa para tu móvil, seguro que te llama la atención las ofertas de las denominadas «ilimitadas»un tipo de plan que cada vez está más de moda por sus precios, mucho menores que hace años, pero que tienen un problema detrás.
Y es que, muchas de ellas, pese a llamarse así, no son del todo infinitas, y solamente tendremos un número de GB disponibles a máxima velocidad, reduciéndose posteriormente, lo que podría influir, y mucho, en la navegación, sobre todo si compartimos datos con otro dispositivo.
Tarifas ilimitadas: ¿dónde está el truco?
El nombre de la tarifa es real, ya que, gastemos lo que gastemos, no nos cobrarán más por usar datos o llamadas, sin embargo, si pasada cierta cantidad de consumo reducen la velocidad, podemos llegar a tener problemas, sobre todo si trabajamos con un ordenador al que estamos dando datos, o queremos ver una película en streaming de buena calidad.
Esto ocurre cuando en los detalles de la tarifa aparecen limitaciones como 60 GB de velocidad máximalo cual nos indica que, una vez superados, pese a que podremos seguir navegando, ya que es «ilimitada», esta no irá tan bien como antes, y en realidad no están ofreciendo esos datos mensuales, evitando así congestiones en sus redes.
Vodafone, entre otras, es una de las que más lo aplica, y solo tendremos que irnos a sus tarifas para comprobar que, pese a tener diferentes planos ilimitados, el precio de ellos es distinto, y todo se debe a esto, por lo que tendremos que estar atentos si nuestro consumo es alto, y no solo fijarnos en el buen precio que vemos.
Como podemos ver en la imagen anterior, el precio de una y otra es muy diferente, así como su velocidad, ya que, una vez superados los 60 GB de la primera, navegaremos a 2Mbes decir, una velocidad que apenas nos dará para ver vídeos, y que su rendimiento en apps como Instagram o TikTok podría llegar a no ser suficiente. Es decir, pagaríamos una «ilimitada», que a los 60 GB de consumo nos limita, y mucho, su navegación. Y si somos de los que consumimos eso al mes, es porque usamos varias apps del estilo que posteriormente no pudimos.
Así que, al final, todo se reduce a mirar bien lo que estás contratando y no dejarte llevar solo por la palabra “ilimitado”. Muchas veces suena mejor de lo que realmente es. Merece la pena perder unos minutos en leer condiciones y pensar en cómo usas el móvil en tu día a día. Si apenas consume datos, probablemente ni notes la diferencia (ya que no llegarás ni al límite), pero si tiras mucho de vídeos, redes sociales o compartes internet, ese bajón de velocidad puede fastidiarte bastante.
También ayuda comparar entre compañías y no quedarse con la primera oferta llamativa. A veces, por unos euros más, tienes una tarifa mucho más estable y de la que no tienes que preocuparte. En resumen, mejor elige con cabeza, no fiarse de las ofertas, leer la letra pequeña y no arrepentirse después cuando la conexión empieza a ir lenta justo cuando más la necesitas, pensando que puedes usarla todo lo que quieres (sobre todo si la utilizarás a nivel laboral).
Preguntas frecuentes sobre tarifas ilimitadas Sí en precio (no pagas más), pero no en velocidad: algunos suelen tener un límite de GB a máxima velocidad.
La velocidad se reduce mucho, lo que afecta a streaming, redes sociales o compartir internet.
En los GB a máxima velocidad y la velocidad reducida después, no solo en el precio o el nombre “ilimitado” (como ocurre en aviones de Vodafone).
¿Las tarifas “ilimitadas” son realmente infinitas?
¿Qué pasa al superar ese límite de datos?
¿En qué debo fijarme antes de contratar?
