El avance acelerado de la inteligencia artificial, la automatización y la creciente dependencia tecnológica están redefiniendo el panorama de la ciberseguridad a nivel global.
En este contexto, el equipo de investigación de ESET presentó su análisis sobre las principales tendencias que marcarán 2026, con impacto directo en gobiernos, empresas y usuarios. El informe identifica tres ejes centrales: la expansión de la IA y la automatización ofensiva, el retorno del ransomware como amenaza persistente y una nueva etapa de implementación efectiva de regulaciones vinculadas a la IA y la seguridad digital.
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IA ofensiva y automatización: una amenaza en expansión
Según ESET, la inteligencia artificial dejó de ser exclusivamente una herramienta de productividad para convertirse en un vector clave dentro del cibercrimen. La disponibilidad masiva de modelos generativos y agentes autónomos está facilitando la automatización de ataques complejos.
Durante 2025, la compañía detectó un crecimiento sostenido de prácticas que se espera continúen en 2026, como el phishing hiperpersonalizado generado en segundos, el uso de agentes ofensivos capaces de ejecutar ciclos completos de ataque y técnicas de evasión dinámica de detección.
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A esto se suma el abuso de modelos de gran capacidad para crear contenido sintético, deepfakes y campañas automatizadas de desinformación.
Mario Micucci, El investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, explicó que la IA no solo acelera el trabajo del atacante, sino que amplía su alcance y reduce las barreras técnicas de entrada, permitiendo escalar ataques masivos con menor inversión y mayor velocidad.
Ransomware: adaptación del modelo criminal y mayor presión extorsiva
El ransomware continúa siendo una de las principales amenazas. En 2025, los esquemas de Ransomware-as-a-Service (RaaS) mantuvieron una actividad sostenida en Latinoamérica, lo que confirma la rentabilidad y capacidad de adaptación del modelo.
ESET observa que la inteligencia artificial ya forma parte integral del flujo de ataque, desde la generación de variantes de malware más ofuscadas hasta la optimización del movimiento lateral y procesos de extorsión más atractivos.
Las autoridades han gestionado este año más de 4.900 incidentes de ciberseguridad. Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
Para 2026, la compañía prevé un aumento de las etapas de extorsión, mayor fragmentación del ecosistema criminal y ataques más rápidos y difíciles de atribuir, impulsados por grupos más pequeños que utilizan IA para escalar sus operaciones.
Regulación en ciberseguridad e IA: de la normativa a la implementación
El informe también destaca un cambio en el enfoque regulatorio. Para 2026, la inteligencia artificial será evaluada no solo por su capacidad innovadora, sino por su impacto en derechos, seguridad y gobernanza.
Las políticas avanzan hacia la trazabilidad y el etiquetado obligatorio de contenido sintético, restricciones para usos de alto riesgo y una mayor fiscalización de modelos de propósito general.
No abra enlaces desconocidos. Ni siquiera si vienen de un amigo. Foto:iStock
ESET señala que el desafío para las organizaciones, especialmente en América Latina, estará en cumplir con exigencias crecientes relacionadas con el uso de IA, como la implementación de controles de integridad de la información, auditorías a proveedores y la incorporación del enfoque “human in the loop”. También se prevé una mayor necesidad de políticas de respuesta ante incidentes vinculados a sistemas de inteligencia artificial.
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Un escenario de mayor complejidad y adaptación continua.
Para ESET, la convergencia entre IA, automatización, ransomware y nuevas regulaciones aumentará la complejidad del entorno digital, pero también abrirá oportunidades para fortalecer la resiliencia organizacional.
La defensa, advierte la compañía, deberá basarse no solo en herramientas tecnológicas, sino en estrategias, evaluación de riesgos y toma de decisiones informadas.
Micucci concluyó que, frente a una IA cada vez más integrada en todos los ámbitos, el desafío será equilibrar innovación y protección, entendiendo que la seguridad es un proceso continuo de adaptación y que los retos futuros serán, en gran medida, humanos.
Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basada en información suministrada por ESET. Contó con la revisión de un periodista y un editor.
