Lenovo presentó la estación de trabajo PGX, un dispositivo de tamaño reducido diseñado para entrenar, ajustar y desplegar modelos de inteligencia artificial directamente desde el escritorio.
El lanzamiento coincide con un escenario en el que el 66% de las MiPymes colombianas ya emplea herramientas de IA para optimizar procesos y atención al cliente, pero aún enfrenta barreras relacionadas con infraestructura, costos y protección de datos.
Con este equipo, la compañía propone una alternativa local que reduce los tiempos de espera, gastos de cómputo y riesgos asociados al manejo de información sensible.
Compacto, silencioso y orientado al alto rendimiento, PGX permite a desarrolladores y equipos técnicos ejecutar cálculos avanzados y experimentar con modelos sin depender de servidores remotos.
El dispositivo integra el superchip NVIDIA GB10 Grace Blackwell, una arquitectura que ofrece capacidades de supercomputación en un formato reducido, habilitando la ejecución inmediata y eficiente de modelos complejos.
Hasta ahora, el entrenamiento de modelos descansaba principalmente en la nube, generando altos costos y largas esperas para acceder a recursos compartidos.
Con PGX, todo el proceso puede realizarse localmente, lo que permite ciclos de desarrollo más ágiles, experimentación continua y control completo sobre los datos. Esta autonomía tecnológica responde tanto a entornos académicos como a organizaciones que manejan información sensible y requieren independencia de infraestructuras externas.
La estación de trabajo amplía sus aplicaciones a sectores como educación, salud, industria y energía. En universidades, puede habilitar laboratorios prácticos y proyectos de investigación; en salud, facilitar análisis locales de imágenes médicas; en entornos industriales, impulsa simulaciones, gemelos digitales y modelos predictivos que optimizan operaciones. Su diseño modular añade flexibilidad y acerca capacidades antes reservadas a servidores dedicados.
