La idea de utilizar un asistente de voz en el coche es práctica y atractiva. Sin levantar las manos del volante y manteniendo la vista en la carretera, podemos acceder a cualquier función de nuestro vehículo. Sin embargo, para los usuarios de Android Auto, tanto Gemini como el Asistente de Google están provocando severos dolores de cabeza en vez de ayudar a la conducción.
La llegada de Gemini a los coches compatibles con Android Auto a finales del año pasado prometía una IA con mayores capacidades conversacionales, pero la realidad es completamente distinta. Géminis se siente inmaduro e incluso ha provocado que muchos usuarios intenten volver al Asistente de Google de toda la vida. El problema llega cuando este también se encuentra en un estado preocupante y con una sensación de abandono.
Gemini no termina de carburar en Android Auto
El principal motivo de queja de los usuarios sobre Gemini es su incapacidad para ejecutar funciones fundamentales que antes funcionaban por sí solas. Los errores más reportados por los usuarios son los siguientes:
- Fallos al iniciar la ruta: el pide un destino y Gemini confirma la solicitud, pero la navegación en Google Maps el usuario nunca llega a activarse en la pantalla, obligando a introducir la dirección manualmente.
- Errores en el tiempo de llegada: Se han documentado casos donde el asistente ofrece estimaciones incorrectas, asegurando que un destino lejano está a pocos minutos de distancia.
- Problemas al dictar mensajes: al intentar enviar un WhatsApp o Telegram, la IA a veces interpreta el contenido del mensaje como si fuera un comando interno del sistema, cancelando el envío sin explicación.
- Restricciones al escuchar música: el control de reproducción presenta fallos, exigiendo suscripciones premium para escuchar artistas que antes se reproducían sin problemas en las aplicaciones habituales.
El Asistente de Google también presenta errores graves
Debido a esta serie de inconvenientes, la solución más lógica es desactivar Gemini y volver a usar el Asistente de Google. Sin embargo, varios informes de los usuarios confirman que el Asistente de Google lleva sufriendo su propia crisis desde hace 2 años y presentando problemas graves:
- El micrófono no responde: al invocar al asistente, aparece la interfaz, pero la barra de colores inferior se queda estática. Esto indica que el sistema no está captando audio y, por lo tanto, ignorando cualquier orden del conductor.
- Respuestas incoherentes: en lugar de responder a una acción simple como ‘ir al trabajo’, el asistente a veces responde con largos discursos sobre el estado del tráfico o el clima sin llegar a activar nunca el GPS.
- Comandos de búsqueda de rotos: peticiones genéricas como ‘buscar gasolina’ o ‘cafetería’ ahora devuelven errores de ‘Aplicación no disponible’, obligando al usuario a usar frases completas y más exactas, cuando lo normal debería ser que el Asistente entienda la petición.
- Conflictos de idioma: la convivencia entre restos de código de Gemini y el asistente provoca que el sistema acepte una orden en español e intente procesarla internamente en inglés, lo que acaba derivando en un fallo de comprensión.
Riesgos reales para la seguridad vial
Este escenario supone un peligro real en la carretera. Cuando Gemini o el Asistente de Google no responde, lo normal es realizar el proceso manualmente por nosotros mismos. esto implica manipularla pantalla mientras vas al volanteya sea para poner una dirección o cambiar de canción, lo que requiere que el usuario pulse las teclas, desviando su atención de la carretera. Además, la necesidad de repetir comandos o pelearse con el Asistente puede generar estrés durante la conducción.

Navegador GPS de Google Maps en el coche junto al móvil / Imagen del Grupo ADSLZoneLa situación actual de Android Auto deja mucho que desear. Tanto Gemini como el Asistente deben ser capaces de mantener conversaciones naturales y no presentar tantos fallos, pero ahora mismo los usuarios solo pueden conformarse o usar el propio sistema del coche, aunque estos últimos suelen estar más limitados.
