Las comparativas de Windows 11 y Windows 10 siempre han surgido críticas sobre el rendimiento y la eficiencia del sistema operativo más reciente, sobre todo cuando hay exigencias que muchos usuarios no aceptan.
Por ejemplo, la inteligencia artificial Copilot, el hecho de tener que iniciar sesión o usar Internet para instalar Windows 11 o los numerosos programas preinstalados que hacen que el SO tenga ralentizaciones.
Pero Windows 7 parece que era muchísimo mejor que las versiones modernas a pesar de ser demasiado antiguo. Los especialistas creen que el consumo de recursos era mínimo, la instalación menos exigente y había menos publicidad. En sí, era “casi perfecto” y la 11 hubiera sido más querida si fuera parecida.
A veces “menos es más” y eso hacía especial a Windows 7
La gran mayoría de los obstáculos que impiden que muchos equipos instalen Windows 11 son los nuevos “requisitos mínimos” de Microsoft. El TPM 2.0 es uno de ellos, pero además de eso hay otras cosas que no terminan de convencer a muchos, y son pequeños esos detalles como el tener que iniciar sesión en la cuenta de Microsoft o tener internet obligatoriamente para poder instalar el sistema operativo.
Sumando el bloatware innecesario como Copilot, Notes, Teams, Edge y demás, que muchos consideran un problema para el rendimiento y espacio, la mayoría ha optado por quedarse en el soporte extendido de Windows 10 o considerar instalar distros de Linux similares, como Ubuntu, Zorin OS o Mint, por ejemplo.
Hubo un tiempo en que las cosas no eran tan complicadas y esta interfaz del gigante tecnológico de Redmond era líder sin ser cuestionada o reemplazada por los fieles seguidores.
Una de esas épocas fue la Windows 7 que, según el experto de CómoGeekera “casi perfecto” por su simplicidad en el proceso de instalación y arranque. En esta versión solo necesitabas 5 minutos para tener Windows 7 listo para ser utilizado, con seguir los pasos de elegir idioma, tener usuario local y configurar un perfil con contraseña.
¿Requisitos mínimos? Ni siquiera tenías que preocuparte porque con 600 MB de memoria RAM, almacenamiento de 16 GB y un procesador de 1 GHz o superior podías tener este maravilloso SO, un consumo de recursos que Consume prácticamente solo la aplicación de Copilot hoy en día..
Lo interesante es que, durante la instalación y uso, no había demanda de telemetría y publicidad invasiva o bloatware excesiva y búsquedas integradas con Bing.
El diseño Frutiger Aero y el control del usuario fueron la clave
Otro de los puntos interesantes que muchos usuarios extrañan es que Windows 7 era especial por su diseño Frutiger Aerouna interfaz realmente llamativa con un estilo que se asemejaba a la manera en la que se usaba un teléfono inteligente.
Transparencias estilo vidrio y botones tridimensionales con ciertos detalles peculiares son cosas que ya no se ven en la actualidad. A diferencia de los sistemas como Windows 11, había una mayor capacidad de personalización y menos integraciones molestas como widgets con noticias, anuncios o cosas como OneDrive y Copilot.
Todo esto permitía que fuera excelente en rendimiento, a pesar de que también tenía sus contras, haciendo que los aficionados crean una imagen ISO de Windows 7 funcional en pleno 2026. Tras la despedida de Windows 10, parece que nada volverá a ser igual cuando llegue Windows 12 como un posible sistema operativo agente.
