Cuando Sam Altman anunció un “modo para adultos” para ChatGPT, mucha gente se mostró sorprendida. Incluso dentro de OpenAI. Las palabras concretas del CEO de la empresa fueron muy precisas: “Tratar a los adultos como adultos”, expresó. Pues bien, después de numerosos retrasos, da la impresión de que la novedad ha sido cancelada antes incluso de nacer.
Una decisión que llega en un momento bastante convulso para la compañía. De hecho, algunos expertos ya hablan de crisis interna. Eso podría explicar este (más o menos) inesperado cambio de rumbo. ¿Pero qué ha pasado para que en tan poco tiempo se haya pasado de una decisión a otra? Para algunos, simplemente era imposible abrir otro frente justo en este momento.
OpenAI dice adiós a su anunciado “modo para adultos”
Cabe suponer que una empresa como OpenAI, que mueve millas de millones, no anuncia algo así como así. Detrás de cada iniciativa, la lógica invita a pensar que hay una profunda reflexión. Por eso ha sorprendido tanto que Sam Altman anunciara a bombo y platillo un “modo para adultos”, y ahora parece que la cosa no va a ver la luz, según anuncian medios especializados.
Estos informan de que esta alternativa erótica estaba en desarrollo, efectivamente, pero al final su implantación no ha terminado de convencer a nadie. ¿Por qué? Primero, claro, por la cuestión ética. Todo lo que tiene que ver con sensualidad no se ve demasiado bien en según qué colectivos. Sobre todo por su posible impacto en los usuarios más jóvenes.
La idea, de hecho, pasaba por limitar las respuestas “picantes” solo a los mayores de edad. Pero ahí parece estar uno de los problemas. Que una cosa era la teoría y otra la práctica. ¿Puede OpenAI garantizar al cien por cien quiénes de sus usuarios son adultos y cuáles no? Da la impresión de que no. Verificar el año de nacimiento no es algo que se puede hacer así como así. Sin garantías.
Este cambio de estrategia no ha llegado por casualidad. OpenAI está en un momento complejo, por no decir complicado. Para empezar, la competencia, como Gemini de Google o Claude de Anthropic le están pisando los talones. Además, en los últimos meses han surgido muchas polémicas: su asociación con el gobierno de Estados Unidos, temas de seguridad, de salud mental, etcétera.
¿Están los creadores de ChatGPT en crisis?
A todo esto hay que resumirle otro hecho que no es baladí: la inteligencia artificial cada vez tiene peor reputación. Esto es una realidad. ¿La gente la usa? Sí, pero eso no quiere decir que no crezcan los recelos con respecto a todo: cómo se usa la información que manejan los chatbots, cómo se está inundando todo de contenidos basura, la cuestión de la automatización de los empleos…
No es difícil imaginar que, en esta tesitura, lo último que querían en OpenAI es complicarse la vida también con un “modo para adultos” que seguro que también iba a generar debate. Aún más. De momento, parece, la cosa está detenida. indefinidamente.
