Resulta incomprensible que la experiencia se vea estropeada por un software invasivo. De forma que, en lugar de recibir el dispositivo en perfecto estado, llega como un escaparate de marcas y publicidad. Claro está, esto solo afecta a los móviles que funcionan con Android, ya que Apple únicamente incluye sus servicios, al igual que Google y sus Pixel. Esta problemática ha generado un debate acerca de los modelos premium y su exclusividadaunque hay varias razones detrás de esta cuestión.
El modelo de la doble monetización
Para entender por qué ocurre esto, hay que mirar más allá y centrado en el modelo de negocio de las marcas de móviles. En la gama baja y media, el software preinstalado tiene una justificación económica clara, puesto que ayuda a cubrir parte del precio del dispositivo, permitiendo precios finales más competitivo. Es algo inherente a lo que estás sujeto si quieres una alternativa económica.
Sin embargo, el problema aparece cuando esta lógica se traslada a la gama alta. El fabricante ya obtiene un margen de beneficio considerable con la venta del teléfono.
Esto sería irrelevante si no supusiese, además, un problema para el usuario. El bloatware tiene implicaciones que afectan a la vida útil y al rendimiento del dispositivo, como son las siguientes:
- Almacenamiento confirmado: aunque los móviles actuales de gama alta cuentan con grandes capacidades de memoria, sigue resultando frustrante descubrir que varios gigas están ocupados por aplicaciones que el sistema impide desinstalar completamente, permitiendo en muchos casos solo su inhabilitación.
- Consumo de recursos: muchas de estas aplicaciones ejecutan procesos en segundo plano para actualizaciones o notificaciones, consumiendo batería y recursos.
- Molesto para la vista: la interfaz aparece repleta de aplicaciones y juegos, obligando al usuario a dedicar sus primeras horas de uso a limpiar el dispositivo en lugar de disfrutarlo.
La ventaja de Apple y Google
En este aspecto, es innegable que Apple mantiene una ventaja significativa frente a la mayoría de marcas que funcionan con Andriod. Independientemente de las preferencias de un ecosistema u otro, un iPhone ofrece una interfaz limpia al usuario desde el primer momento. Esta diferencia es importante para una amplia lista de usuarios, que buscan un sistema limpio con lo que uno necesita en el día a día.

Esta experiencia también es similar a la de Googlepuesto que la compañía estadounidense solo incluye su suite de aplicaciones en sus dispositivos Pixel, como Gmail, Maps, Wallet… De modo que, si quieres Android y un móvil de gama alta, tu única alternativa para esquivar el bloatware es comprar un Google Pixel, los cuales también cuentan con cámaras únicas y el soporte más largo de actualizaciones de Android, por lo que son modelos completos que cumplen las expectativas de cualquiera.
